Rumba de resistencia y memoria

Jaime Masó

Publicado bajo el sello norteamericano Unos&Otros Ediciones, el texto aborda por primera vez el devenir de estas mujeres desde una perspectiva musicológica, sociocultural y de género. Visibiliza a legendarias figuras de la cultura popular y a las que se mantienen agrupadas en la «Asociación de Mujeres Rumberas de Matanzas Estanislá Luna y Yeya Calle», única de su tipo en Cuba.

Con la presencia de algunas protagonistas también estuvo presente el profesor e investigador Miguel Ángel García Velasco, director del Proyecto Etnovisual AfroKuba quien presentó allí el documental «Rumberas matanceras» realizado en 2020 y exhibido con anterioridad en el Simposio Internacional Cubadisco 2022 y el programa televisivo “Breves estaciones” del Canal Habana.

Desde 2012 Roxana Coz Téstar comenzó sus búsquedas sobre la rumba, «unido a un fuerte compromiso personal en defensa de las mujeres desfavorecidas por un pensamiento racista y patriarcal que hoy día persiste en las más sutiles formas», destaca en la introducción del texto.

Rumberas matanceras, recalca, «es un homenaje a las que cantan hoy y a quienes lo harán mañana, a las que se aferran a la vida con la convicción de proyectar una realidad más justa, a las que se atreven a desafiar con toques de batá la mirada juiciosa de quien se empeñe en limitar la capacidad creativa y creadora, ese binomio ideal que distingue el quehacer constante de las rumberas matanceras».

En 2016 Roxana Coz Téstar fue ganadora de la beca de investigación «María Teresa Linares» otorgada por el Proyecto Timbalaye y la Asociación Hermanos Saíz. Su pasión por el género continúa.

«La rumba es un género que busca ir más allá de determinadas circunstancias. Es un mecanismo de esparcimiento, una forma de diversión que surge de la manera más espontánea. Incluso, cuando algunas de las leyes o dictámenes gubernamentales intentaron prohibir el género siempre hubo mecanismos por donde escapara esa chispa, por donde poder bailar… y de alguna manera burlar esas medidas», afirmó.

¿A partir de ahora seguirás profundizando en este tema?

Desde la licenciatura tuve contacto con agrupaciones femeninas de rumba en La Habana, por ejemplo, aunque algunas no son netamente rumberas. Pero en la actualidad y a partir de mis estudios en México estoy dando un giro con el propósito de examinar la construcción de un «concepto» sobre la rumbera del solar.

Hubo un fenómeno a partir de la década del 20 con el desarrollo de la industria musical y el cine mexicano. Un concepto «tropicalizado», «exótico» de lo que era la rumbera y eso ha permanecido. Me interesa ver qué ha pasado, cómo se construyó toda una estética alrededor de la rumba y en eso influyeron mujeres muy famosas como María Antonieta Pons, Ninón Sevilla, Amalia Aguilar y Rosa Carmina.

En 2016 la rumba cubana fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) destacó que se trata de «una expresión de autoestima y resistencia».

Wifredo Lam regresa a La Habana II parte

El coloquio La perspectiva de Lam, reunió a artistas cubanos y extranjeros en el Centro Wifredo Lam en La Habana, el 8 y 9 de diciembre de 2022. La huella del más universal de los pintores cubanos surgió con fuerza inusitada en varias conferencias como “Las armas encantadas de Wifredo Lam y las armas milagrosas de Aimé Césaire o el diálogo entre lo escritural y lo figurativo” de la Doctora Dominique Brebion, crítico de arte y curadora, de Martinica.

La Doctora Yolanda Wood Pujols, profesora, investigadora y crítico de arte, habló de “Obras de Wifredo Lam (1938–1946): miradas desde las ontologías relacionales del pensamiento crítico contemporáneo y decolonial”.  Por su parte Lázara Menéndez, Doctora en Ciencias Sobre Arte impartió la conferencia “Bifurcaciones y convergencias en Wifredo Lam”. Destacamos la intervención de Manuel López Oliva, artista visual cubano, teórico del arte, ensayista y profesor consultante de la Universidad de las Artes, La Habana.

Homenaje a Eugenio Hernández Espinosa “El Papi”

Eugenio Hernández Espinosa «El Papi»

Palabras de despedida a Eugenio Hernández Espinosa, pronunciadas el 21 de octubre de 2022 en el Centro Cultural Bertolt Brecht por el dramaturgo Gerardo Fulleda León

La gran voz dramatúrgica de nuestra generación se instauró en el quehacer teatral profesional desde el estreno de esa clásica tragedia moderna que es “María Antonia”, la que nos conmovió a los cientos de espectadores que, una y otra vez, acudimos al Teatro Mella a presenciar a aquel espectáculo dirigido, magníficamente, por el gran actor y director que fue Roberto Blanco y que Hilda Oates, Samuel Claxton, Miguel Benavides e Isaura Mendoza, entre otros intérpretes, supieron encarnar en escena con auténtica intensidad la complejidad de sus roles. Al final de la función de estreno estallamos en un aplauso interminable, conmovidos como nunca ante la transgresora y excepcional brillantez de aquel suceso teatral.

 De forma tan magistral hacia su entrada en la dramaturgia de nuestro país una voz con alcance artístico semejante a la de un Lope de Vega contemporáneo, por su carácter eminentemente popular y su amplia producción literaria para ayudarnos a clarificar, desde la escena, en profundidad, las pasiones, encrucijadas y ensueños de una amplia porción significativa de nuestra sociedad.

 Pero no conforme con ello su trayectoria también, una y otra vez, tocó la Diana de los espectadores con espectáculos bajo su conducción como “Odebí el Cazador”, donde la magia del sincretismo cultural nuestro alcanzó una altura expresiva deslumbrante que nos ganó a todos los espectadores y al colectivo del Conjunto Folclórico Nacional de Cuba y al propio autor.

 Mas no fue suficiente y con un vigor inusitado y una visión proteica y desacralizada de nuestra realidad contemporánea tocó magistralmente en la Diana, con acierto crítico sobre nuestra cotidianidad de entonces en “Calixta Comité”. El texto más honesto, brillante y polémico que haya subido a escena en nuestro panorama teatral, en mucho tiempo.

 No a la saga nos supo deleitar con textos como “Mi socio Manolo”, “Emelina Cundiamor”, “Alto riesgo”, “Lagarto Pisabonito”, “El Venerable”, “La Balsa”, “Eclíptica, qué le pasa a esa mujer” y “Aedes Aegypti”. Y con la plasmación de algunos de sus textos y guiones de cine, que hablan a las claras de la trascendencia de este predestinado que aún seguirá siendo para nosotros nuestro Hermano Mayor, el Papi, más reconocido como Eugenio Hernández Espinosa.

Portada del libro: Algo Rojo en el Río

El adiós al padre de María Antonia

Por ABEL ROSALES GINARTE PARA AFROKUBA.NET

 El dramaturgo cubano Eugenio Hernández Espinosa, nos enseñó a respirar las tragedias cotidianas de la isla, acontecimientos que encarnan el sentimiento popular. Su mano creadora subió a los escenarios a voces, cuerpos y espíritus que definen el carácter de nuestra sociedad. Las tradiciones afrocubanas surgen en sus obras con fuerza inusitada. Teatro Caribeño lleva el rigor de su dedicación total. Los investigadores valoran su teatro cargado de una intensa preocupación social y un recurrente tono filosófico.

 Su muerte el 14 de octubre de 2022 llenó a La Habana de dolor, especialmente a sus vecinos del Cerro, la demarcación de la ciudad donde vino al mundo y dio vida a sus grandes obras teatrales. El estreno en 1967 en el teatro Mella de la capital de la isla de,  Maria Antonia, habría bastado para ganarse el cetro de los más grandes dramaturgos del país. María Antonia representa a muchas mujeres, a sus posibles tragedias personales y espirituales. 

 Aquel primer estreno de la obra, bajo la dirección de Roberto Blanco, música de Leo Brouwer y asesoría técnica de Rogelio Martínez Furé, selló para siempre su vínculo poderoso con las raíces de lo popular. “Más que espectador cómplice es un participante activo, con sensibilidad y experiencia vital nutridas por una y otra. Concepto y realización obran en María Antonia el milagro de trascender la subalternidad. De ahí la elocuencia de la palabra castellana en contrapunto con las voces venidas de África. Una María Antonia guerrera renace agigantada en el sacrificio de la sangre, convertida en uno de los imprescindibles personajes femeninos del teatro cubano”, dijo la crítica de arte y prestigiosa ensayista cubana, Graciela Pogolotti.

Eugenio Hernández con Hilda Oates

 Eugenio siempre sorprendió a sus colegas y al público. Cada creación se adentraba más en la cotidianidad del cubano. Mi socio Manolo, es otro clásico junto a Maria Antonia. Dos hombres, amigos, se reencuentran tras largos años de separación. Dos grandes personajes, marginados, con sus conflictos a flor de piel. Temas como la violencia, el racismo y el machismo rodean el mundo de Cheo y Manolo.

 La música popular y el baile completan una sólida puesta en escena. La escritora e investigadora Inés María Martiatu, estudiosa de la obra de Hernández Espinosa resume el valor de la mencionada obra: “Al tildar de marginales a ciertos sectores populares por su forma de hablar, de vestirse, beber, de manifestarse, por la pobreza de sus viviendas (…) se les niega su condición de trabajadores productores de riqueza, se les escatima su contribución económica, se desconoce una historia y una moral de lucha de clases y sobre todo, se les ataca en sus expresiones culturales todas que pasan a ser ilegítimas. Estos prejuicios se mezclan con una valoración donde no se tienen en cuenta la esencia contradictoria de esos personajes y su condición de indiscutible fuerza revolucionaria”.

 Alto riesgo, Lagarto pisabonito, Calixta Comité, Emelina Cundiamor y muchas otras piezas teatrales prestigian el legado de Eugenio Hernández. Inolvidable aquella frase de Emelina Cundiamor, donde hace gala de su sentido del humor y saca a la luz los sentimiento de una mujer negra, casada con Tibor Galarraga, un hombre negro que fue, como tantos cubanos, a estudiar a uno de los países del extinto campo socialista: “Mucho que te lavé, te planché, te cociné, para que fueras a la facultad. Toda tu carrera me la pasé dejando de ser yo para ser tú. Y yo no soy tu monopolio. ¿Me oyes? Ni tu esclava ni tu criada”. Para que su marido se haga ingeniero y brille en la esfera social, ella selló su destino con los quehaceres domésticos.

 El brillante dramaturgo cubano, Amado del Pino, valoró altamente el fuerte contenido social y el recurrente tono filosófico de la dramaturgia de Eugenio: “Definiciones sobre la vida, el destino del hombre y sus compromisos éticos abundan desde María Antonia hasta Calixta Comité. En Alto riesgo, uno de los más nobles valores podría estar en que, a pesar de que se asiste al enfrentamiento entre dos personajes bien disímiles, y con intereses visceralmente opuestos, el argumento permite que los dos ofrezcan interesantes conceptualizaciones”. 

 En Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Argentina, España y Francia, muchas de sus creaciones fascinaron al público. Del teatro, dos de sus obras saltaron a la cinematografía nacional. Mi socio Manolo, se convirtió en el filme, La vida inútil de mi socio Manolo, dirigido por Julio García Espinosa en 1989 y la mítica María Antonia, bajo la dirección de Sergio Giral en 1990 llenó los cines de Cuba. Inolvidable la interpretación de la gran actriz Alina Rodríguez en el papel de María Antonia.

 Eugenio es el padre de esa mulata rebelde que detuvo su rumba en algún solar de La Habana el 14 de octubre de 2022, para despedir a un habanero especial, a un cubano universal. A su despedida en el centro cultural Bertolt Brecht acudieron familiares y destacados actores como Amada Morado, Doris Gutiérrez, Néstor Jiménez y Bárbaro Marín. Y el pueblo, protagonista de las tragedias cotidianas de la isla que Eugenio Hernández Espinosa supo interpretar en sus obras, también llenó el salón. La isla toda dijo adiós mientras María Antonia, con lágrimas en los ojos, regresó al solar.

Rogelio Martínez Furé, al encuentro con sus ancestros

Por ABEL ROSALES GINARTE PARA AFROKUBA.NET

 Cuba agradece el legado del folclorista, etnologo, investigador y bailarín, Rogelio Martinez Furé, quien falleció en La Habana el 10 de octubre de 2022. Vino al mundo en la occidental provincia cubana de Matanzas tierra del danzón y la rumba donde la convergencia de ancestros mandingas, franceses, lucumíes, españoles y chinos le condujeron por el camino del estudio de las raíces y la identidad. Martínez Furé laboró desde su creación en el Instituto de Etnología y Folclor de la Academia de Ciencias de Cuba, se especializó en el estudio y divulgación de las influencias culturales africanas en América.

Martínez Furé

 La dedicación de Rogelio Martínez Furé cristalizó en una abundante producción literaria e investigativa en la que resaltan los libros, Poesía Anónima Africana, de 1968; Diálogos Imaginarios y Conjunto Folclórico Nacional de Cuba, de 1975, Mambisa-Palenque y Danza Nacional de Cuba. XX Aniversario 1959-1979, entre muchos otros. La poderosa colección Diwán Africano, sobre poetas de expresión francesa, portuguesa y africana, de la Unesco contó con su asesoría. Fue autor de piezas musicales, intérprete vocal del folclor cubano, brasileño e italiano. Poesía Anónima africana, recoge un poema revelador de su paso por este mundo titulado Oríki de Obatalá: “Él es paciente, no se enoja. Se sienta en silencio a juzgar. Nos ve aunque no esté mirando. Permanece en un lugar lejano, pero sus ojos están sobre el pueblo. El granero del cielo no podrá ser llenado. El anciano lleno de fuerza vital. Mata el novicio, y lo despierta para hacerle oir sus palabras. Dejamos el mundo al dueño del mundo. La muerte obra traviesa, hasta que él se lleva al niño. Él cabalga sobre un jorobado. Tiene su mano derecha. Tiende su mano izquierda. Se yergue junto a sus hijos y les deja triunfar. Los hace reir y ellos ríen”.

Despedida en la UNEAC a Martínez Furé

 La difusión de las tradiciones musicales y danzarias de origen africano en la isla tomaron fuerza gracias a la pasión fundacional de Martínez Furé en el Conjunto Folclórico Nacional. Los premios nacionales de Investigación Cultural en 2001, el de Danza en 2002 y el de Literatura en 2015 reverencian un legado imprescindible para la cultura nacional. Mereció también el título de Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte, la Universidad de las Artes de Cuba, la Medalla Alejo Carpentier y el Premio Internacional Fernando Ortiz.

 Colegas, familiares y admiradores asistieron a su despedida en la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba en La Habana. En la dimensión superior de los grandes de la cultura cubana Rogelio Martínez Furé acude al encuentro con sus ancestros, a los más hondo de la identidad nacional que él supo cimentar con sus investigaciones y talento. Como en el Oríki del Alafin de Oyo en el libro, Poesía Anónima Africana, un canto recorre el universo: “Hijo de la muerte, padre de todas las madres, rey de todos los reyes. Llevas la negrura del bosque como una vestidura real. Llevas la sangre de tus enemigos como una brillante corona”.

Wifredo Lam:  Centro Cultural George Pompidou.  Paris 2015

Por LÁZARA MENÉNDEZ*. PARA AFROKUBA.NET

 Del 30 de septiembre de 2015 al 16 de febrero del 2016 el Centro Pompidou exhibió una retrospectiva de la obra de Wifredo Lam   (8 dic. 1902. Sagua la Grande, Cuba -11 sep. 1982. París, Francia)  uno de los artistas cubanos más reconocidos  internacionalmente. Se preguntará el lector ¿por qué  pasado tanto tiempo volver sobre esa exposición? La memoria es caprichosa y pensando que en diciembre de este año se cumplirán 120  de su natalicio, que su obra fue el resultado de un intenso bregar por el mundo, que pidió que sus restos reposaran en Cuba recordé mi visita a esa exposición. Mucho placer sentí al ver de nuevo a La Jungla, (1942-1943), me extrañó no encontrar en una mega exposición como ésta  La Silla (1943), y quede paralizada ante Bodas (1947) y Belial, emperador de las  moscas (1948) que solo había conocido a través de reproducciones.

La Jungla, (1942-1943)

 En la retrospectiva dedicada al artista, curada por Catherine David,  se reunieron alrededor de trescientas piezas -pinturas, grabados, dibujos, cerámicas- pertenecientes a diferentes fondos  y diversos documentos de archivo–fotografías, cartas, cadáveres exquisitos- organizados según la ruta del tiempo; España 1923-1938;  París-Marsella 1938-1941; Cuba y las Américas 1941-1952; Paris-Caracas y La Habana-Albisola-Zurich 1952-1961; Paris y Albisola 1962-1982. La organización cronológica de la producción del artista y la intervención de documentos personales como parte de la secuencia fue, desde mi punto de vista, el mayor acierto de la exposición. La narrativa lineal que marca el tiempo le permitía al receptor entrenado corroborar juicios, tesis, posturas estéticas con respecto a la obra sin la expresa o manifiesta intención del equipo curatorial de conducir la percepción en una dirección determinada. Y al resto del  público podía disfrutar de una visión global de la obra de este creador.

 Su obra cuenta con una fortuna crítica extraordinaria y para él como para todo gran artista no hay etiquetas que valgan.  Muchos de los estudios acerca de la figura de Wifredo Lam  se han debatido entre colocarlo en un surrealismo euro-latinoamericanista,  un africanismo sin fronteras, o un afrocubanismo, vulgar y ramplón. Lydia Cabrera en: «Un gran pintor: Wifredo Lam», publicado en 1942 en el Diario de la Marina, llamaba la atención que en la obra de Lam “…no hay palmeras, ni ceibas, ni piñas, ni congas, ni nada típico, descriptivo, psicológico o anecdótico…” con lo cual está cerrando la puerta al exotismo y a una asunción de lo cubano superficial y mañosa.

 Al salir del Pompidou estaba más fascinada con la obra de Wifredo Lam, grande entre los grandes. La muestra lograba una seducción especial, sin embargo, un cierto sabor amargo me incomodó y es que en la exposición Cuba es presentada como un accidente en la vida de Wifredo Lam. Esa sensación se disipó rápidamente, pues otro asalto de la memoria me hizo sonreír socarronamente; en 2002 para la exposición del centenario realizada en Cuba me había permitido reflexionar acerca de la deconstrucción, fragmentación y atomización del objeto artístico en la obra del artista y plantear que si Lam sedimentó su compromiso de autenticidad en el culto a la autonomía del arte, esto corrió parejo a la autonomía del conocimiento científico respecto a los prejuicios y a la conducta respecto a la moral establecida en virtud de las emancipaciones disciplinares; su pintura, según sus propias palabras, podía devenir un acto de descolonización porque su discurso se nutrió de las realizaciones del «otro» cultural situado en África, Oceanía, el Caribe y Cuba con la correspondiente recolocación epistemológica del objeto estético. Me retraté frente al gran letrero que anunciaba la exposición y me fui a buscar el metro.

La Habana, 15 de octubre de 2022

*Lázara Menéndez es historiadora del arte, escritora, profesora e investigadora cubana. Graduada en Historia del Arte, Dra. en Ciencias sobre Arte, Profesora Titular de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba, Miembro de la UNEAC.

Día de la Cultura Cubana, 20 de octubre 2022

Wifredo Lam es una figura imprescindible en la cultura afrocaribeña

El rompimiento va de la pluma de una de las mas importantes etnólogas de Cuba, la Dra. Lazara Menéndez Vásquez quien entre su sostenido y  brillante recorrido intelectual apuntamos sus inicios en la labor pedagógica al sustituir  en calidad de asistente personal en la cátedra de Arte africano y Culturas negras en Cuba en la Universidad de la Habana en su viaje a África a su mentor el ilustre Argeliers León Pérez (1918-1991)  para mi criterio padre de la etnomusicologia cubana y fundador de la Cátedra de musicología cubana en la Universidad de las Artes de Cuba junto a su entrañable Tete Linares. Argeliers ingenió una de las células mas proliferas en la historia de la cultura cubana que dio continuidad a las enseñanzas de Fernando Ortiz, me refiero al departamento de  Folclor del Teatro Nacional de Cuba.

La reseña de la Dra. Menéndez se refiere a la Exposición GRAN RETROSPECTIVA A WIFREDO LAM que dedicó el Centre Pompidou de Paris a su obra, por primera vez, una retrospectiva a la obra de Lam a través de casi trescientas obras —pinturas, dibujos, grabados, cerámicas—, completado con archivos, documentos y fotografías que dejan constancia de una vida de militancia en un siglo de estremecimientos.

Curada por Catherine Davis, la exposición es la primera gran retrospectiva dedicada al artista cubano desde la celebrada por el Museo de Arte Moderno (MoMA), en Nueva York, en 1983, un año después de su fallecimiento. Tras su paso por el Centre Pompidou, la exposición se mostró en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, del 12 de abril al 15 de agosto de 2016, y en la Tate Modern de Londres, del 14 de septiembre de 2016 al 8 de enero de 2017.

La muestra en el Pompidou ofrece un recorrido cronólogico-geográfico sin precedentes por la obra del artista: España, 1923-1938; París-Marsella, 1938-1941; Cuba y las Américas, 1941-1952; París, Caracas, La Habana, Albissola, Zurich, 1952-1961; París y Albissola, 1962-1982. 

La retrospectiva cuenta con el préstamo excepcional de La Jungla (1943), la obra insignia del artista, perteneciente a la colección del MoMA.

Gracias a su llamada de atención pude asistir y balancearme entre sus obras únicas y observar en primera persona la magnitud de este pintor de Sagua la Grande, territorio del centro de Cuba, con con raíces africanas y chinas.

Contamos, gracias a la labor de investigación del periodista santiaguero Abel Rosales Ginarte, con un podcast que contiene el fragmento de una entrevista realizada al gran pintor cubano en Radio Habana Cuba. Espero  disfruten al escuchar al genio convertido en ser humano a través de su cálida voz y elocuente verbo.

Miguel Ángel Garcia Velasco, director del proyecto Afrokuba visita la muestra de la obra de Wifredo Lam en Paris, Francia

Conmemoran Aniversario 60 de la fundación del Conjunto Folclórico Nacional de Cuba

El Conjunto Floclórico Nacional de Cuba celebra 60 años de tradición y modernidad. Fundadores e investigadores de la famosa compañía cubana se reunieron en la capital de la isla para conmemorar un legado inolvidable.

Convocado por la diseñadora Nieves Laferté, directora de la galería del diseñador escénico Raúl Oliva en la sede de la Sala del Teatro Bertolt Brecht en La Habana, se dieron cita el 20 Julio de 2022 a las diez de la mañana importantes personalidades del Conjunto Folclórico Nacional de Cuba (CFNC), bandera del folclor cubano, para celebrar sus 60 años de fundado.

Nieves Laferté Valdés, destacada escenógrafa y diseñadora de vestuario

La periodista Digna Rosa Pérez Morejón, responsable de relaciones públicas del CFNC fue la moderadora del conversatorio que contó con invitados de lujo como la Dra. Isabel Monal quien fungiera como la primera directora de dicha institución cultural. Ella fue una de las gestoras de la creación de la misma junto a la teatróloga, Gilda Hernández. Monal habló de las circunstancias y detalles de los primeros pasos de conformación de esta prestigiosa agrupación idea que se originó en la rivera del conocido Rio Sena en París.

Bajo la dirección de otro de los descubridores de la cultura popular cubana el musicólogo e investigador, Argeliers León, se gestaron las primeras representaciones escénicas de los troncos de la cultura de origen africano como los espectáculos congos, yoruba y abakua entre otros. Desde un local de la calle Neptuno se dieron los primeros pasos y luego de las convocatorias comenzaron las primeras clases en la sede de un banco abandonado adjunto a la Plaza de la Catedral devenido restaurante.

El homenaje contó con la memoria siempre presente de la gran vestuarista, María Elena Molinet quien recibió la asesoría de las experimentadas religiosas Nieves Fresneda, Manuela Alonso entre otras. El experimentado coreógrafo del folclor mexicano Rodolfo Reyes, el aventajado alumno del Seminario de Etnología fundado por el propio Argeliers León, el matancero Rogelio Martínez Furé quien sería el asesor de folclor de la naciente agrupación, los diseñadores Eduardo Arrocha y  Salvador Fernández prestigian un legado inolvidable.

Completaron la nómina los hermanos Gerardo y Justo Pelladito, bailarines y percusionistas, quienes aportaron la cadencia afro matancera proveniente de su histórica familia de ilustres músicos en esa región del país. Fue importante la presencia de uno de los grandes de la danza cubana, quien se ha desempeñado con igual maestría como bailarín y fundador de la Compañía Danza Moderna, Ramiro Guerra, el padre de la danza moderna cubana, maître y coreógrafo de la misma. Su ingenio aumentó el nivel profesional de los bailarines folclóricos de la época al introducir clases de técnica de ballet y danza moderna en el CFNC.

Esencial fue la intervención del jefe de Cátedra de danza folclórica de la Facultad de Artes Danzarías de la Universidad de las Artes, el ex primer bailarín de la agrupación, el maestro Alfredo O´Farril. Junto a la actual maître de la compañía, Julita Fernández, tejieron la historia de una agrupación que es paradigma de las de su tipo en la isla.

Ante un público integrado principalmente por la última generación de bailarines y músicos del CFNC, y como primera parte de este evento el realizador etnovisual Miguel Ángel García, presentó tres audiovisuales que reflejan distintas etapas de la vida de la agrupación. El primero un autobiográfico sobre Gregorio Hernández “El Goyo”, el cual narró en primera persona la historia de su vida en el aprendizaje del oficio de artista folclórico.

El realizador etnovisual Miguel Ángel García presentó tres materiales que representan distintas etapas del CFNC

El segundo una diapositivas de fotos conservadas en los archivos del Ministerio de Cultura de Cuba, cortesía de Teresita García su jefa de Archivo. El tercer material un trabajo en proceso, una  conversación íntima con dos de las bailarinas históricas del CFNC, Zenaida Armenteros y Silvina Fabars también Premio Nacional de la Danza.

 La huella del CFNC es también la memoria de la nación cubana. Sus artistas técnicos y ejecutivos prestigian la identidad nacional. Volver sobre su huella es también acercarse a las apacibles aguas de las tradiciones que bañan nuestras raíces.

Jóvenes integrantes de la Compañía asistieron al homenaje

Dígase mujer negra y ya se habrá dicho toda la belleza africana

Por: Fidel Alejandro Manzanares Fernández para AfroKuba

Hay una descendencia, fruto de un legado que perdura. Sonaría redundante lo de los festejos del Día Internacional de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y la Diáspora, si no fuese por la discriminación social y la propia esclavitud, incluso cultural, a la que ha sido sometida las féminasnegras.

Porque lo cierto es, y desde lo meramente científico, que afro, si vamos a referirnos a todo lo procedente del África, somos todos y cada uno de nosotros.

Así lo reflejan nuestros genes. Demostrado basamento.Desde el homo sapiens que partió del sur del mal llamado continente negro, ha surgido la humanidad toda. Mas a su cultura originaria le ha ensombrecido la segregaciónhistórica.

Ha sido tanto el camino de opresión y esclavitud que los reunidos en la Casa de la Diversidad Cultural Camagüeyana este 25 de Julio, han disfrutado la fecha a más no poder. Y se hizo por la raza humana…pero desde el orgullo de aquellos con la piel negra, tal vez la más hermosa y menos arrugada, con el perdón del pecadochovinista.

“Porque también a las mujeres del África nos debemos y es un privilegio amarlas”, como dijera ante los precedentes Yoelxy Pillinier, uno de los mayores activistas de los descendientes de la Comunidad de Haitianos en Camagüey; una región cubana que como el resto de todas las del archipiélago, le debe mucho de su cultura a la emigración caribeña y africana en general.

Y fue un día de fiesta, de palabras, de canto y pasarela.

Nancy Morrell al frente de uno de los proyectos sociocultural que se caracteriza por la confesión de ropa y artículos de corte y costura, expresó a los reunidos que “el objetivo era reunir a las mujeres, pero en especial a aquellas que tienen cierta discapacidad física, y a las amas de casa”.

Para ella resultó más que especial aquel momento cuando “antes de la Covid-19, un grupo de estudiantes universitarios de Angola nos trajeron sus modelos de ropa para hacer varias piezas. Y hoy las traemos porque nada más hermoso que la ropa y los estilos del África”.

Ya había orgullo entre los presentes, pero subió más aún el listón las palabras de Gemilys Giménez Álvarez, que aunque recién se gradúo de la carrera de Turismo en la Universidad de Camagüey, siente que su destino es resaltar la cultura afro.

“Por eso Qué Negra, este proyecto para el cuidado del cabello que represento, tiene el objetivo de resaltar a la mujer cubana que por esencia es negra y mestiza”. No le faltó ni razón ni aplausos.

Más que placentero resultó escucharla decir que “la línea está dedicada a todas las niñas cubanas, y es esa nuestrafilosofía. Nació para facilitar la afroestética de todas las mujeres cubanas. 

“Pero va más allá del cabello afro. Es un proyecto que está en toda Cuba. Es este el primero  de muchos eventos, pues pretendemos que se hagan talleres y charlas para educar”.

Educar y amar. Amar esa piel que portamos; oscura y divina como la noche. Han sido estas premisas las claves para desarrollar el evento del 25 de Julio, que organizótambién el Proyecto La Ruta del Esclavo, auspiciado porla UNESCO.

Yuliet Rodríguez Cortellán, Directora de la Casa de la Diversidad, es de epidermis más clara, tiene los ojos claros y usa un turbante como con envidia sana y le confesó a AfroKuba:

“Estamos tratando de reunir a la mayoría de las comunidades, y eventos como este son prioridad. Es un placer tener a los afrocaribeños y toda esa descendencia africana”. 

La tarde se tornó de pasarelas, de anécdotas de mujeres que antes se laciaban el  cabello, “pero que ya no, ¿porqué habría de hacerlo cuando tengo esta divinidad que Dios me dio?”, se escuchó en más de una oportunidad por aquellas que asumían precisamente la línea enroscada con la que llegaron al mundo.

Fue el 25 de Julio una fecha de fiesta de la Diáspora, esa que un día en barcos negreros nos trajeron a Cuba y al Caribe todo, y que hoy luce con brillo de mujer, con arte, danza, tradiciones y sonrisas de beneplácito.

“Primero tenemos que amar al Caribe”

Por : Fidel Alejandro Manzanares Fernández

A Yoelxy Pelliner López te lo puedes encontrar en cualquier esquina de esta ciudad que respire cultura afrocubana. La mayoría de las acciones de su cotidianidad profesional van dirigidas a amar la diáspora que nos hallegado de tantos ancestros del mal llamado continentenegro.

Ha estudiado el francés y desde pequeño habló creole.Actualmente es el Presidente del Comité Provincial del proyecto La Ruta del Esclavo, y uno de los más activos en la Comunidad de Haitianos en Camagüey.

“Porque hay que amar al Caribe, para después a Latinoamérica, para después pensar en cualquier otra cultura”, dijo sin reparos a AfroKuba sentados en lapatrimonial Plaza San Juan de Dios, un espacio edificadopara inicios del siglo XVIII en esta urbe de Cuba ,y que vio vender miles de esclavos en subastas de la etapa colonial.

Para el profesor del Centro de Superación para el Arte y la Cultura la tarea de llevar a todos lados su piel, porque es imposible arrancársela, sin sufrir miradas discriminatorias,ha sido todo un reto. Lo asegura sin exagerar. 

“Cuando era adolescente, nacido en el reparto Cándido González, más que humilde, tenía entendido que todos éramos iguales sin importar el color, pero estaba ajeno a otra realidad”.

De esa otra realidad habla sin tapujos el nieto de Eduardo López, un haitiano que llegó a Cuba en 1925 como Guisman Felismà. 

“Para entonces vino con el movimiento de los braceros en Cuba. Su propia explotación en la zafra azucarera era la oportunidad de empleo, y como eran tan discriminados pues muchos adoptaban los nombres de los colonos a los que servían”.

Pero de vuelta al golpe de realidad de Pelliner, el repaso empieza por su paso en la Universidad de La Habana, de donde fue egresado finalmente para el año 2003 de la carrera de Historia del Arte.

“Era esgrimista del equipo nacional juvenil, y me encantaba el deporte, pero las lesiones me estaban matando. Estaba lejos de casa pero me decidí a quedarme en La Habana y optar por la carrera de Historia del Arte. No fue fácil. Recuerdo que en la prueba de aptitud los profesores se quedaban escépticos me decían que cómo yo viniendo del mundo del deporte optaba por una carrera como esa.

“ Tenía para entonces mecha corta en eso de la paciencia, tuve que calmarle y hacerle entender que si tenía las condiciones pues podía acceder. No sabían que contaba con un as bajo la manga para estudiar, y es que me encanta el cine”.

Yoelxy Pelliner López

Cuéntanos más de ese apartado de tu amor por el cine.¿De dónde viene ese interés?

“De pequeño me llamó la atención. Primero como entretenimiento y luego como fuente de conocimiento y puerta del saber. ¿Y sabes qué? No hay negros con muchoespacio en Cuba en ese acápite.

“Se aprecian muy pocas personas negras en estos espacios, aunque hay otras que tienen talento y empeño y se han impuesto. Pero han tenido que sufrir el doble. Tal como decía Gerardo Alfonso: “A los grandes negros les cuesta el doble llegar a gigantes”.

“Uno de mis ejemplos que lo vivo, es la documentalista y realizadora Gloria Rolando que es una mujer que se ha enfocado en visualizar la presencia afrocaribeña y tiene una basta obra documental . He tenido la oportunidad de trabajar con ella. La admiro y quiero como mi segunda madre.

“Te puedo decir que a pesar de la política de Cuba desde la Revolución, muy pocos negros han tenido la oportunidad de hacer cine. Y eso también es responsabilidad del ICAIC. Pero ya sabemos que este fenómeno es mucho más complejo desde el punto de vista social.

“Podemos hablar de una de las primeras negras que se impuso como Sara Gómez ; otra, Gloria Rolando. Haymuchas que están haciendo su obra y que circula en un circuito underground, y que no se reconocen en el plano nacional. Y si vamos a los hombres, Nicolasito Guillén Landrián, Jorge Luis Sánchez, que hizo la película del Beny, ¿pero quiénes más de renombre?”

El capítulo sobre vejaciones y algunas heridas provocadas por prejuicios hacia su piel negra no termina para Pelliner. La verdad es que no le han sido esquivos.

“Aunque sé que la discriminación no se combate con violencia, y eso es lo que trato de inculcarle a mis alumnos. Pero sí tengo anécdotas muy tristes y duras. Recuerdo que estando en cuarto año de la carrera visito la ciudad de Holguín por primera vez.

“Estaba procurando el Museo de la Periquera y caminaba y preguntaba como loco pero la gente me miraba de arriba abajo como un objeto desconocido. Y no me decían la dirección con exactitud. “Camina , sigue recto”. Todo en mala forma. Hasta que llegó un hombre blanco y me dice: “Yo no hablo con gente negra”. Mira, eso duele más que digan: “Negro de mierda”…o “Tenía que ser negro”. Es muy difícil.

“Y peor aún cuando me gradúo y vuelvo a Camagüey.Había quien me decía que era un chiste si me había graduado de Historia del Arte.

“El colmo fue cuando entregué mi currículum en la dirección de Patrimonio para trabajar en el Museo San Juan de Dios. Me dijeron: “Lo único que encontramos para ti es una plaza de custodio”. Les dije que si para ser custodio había que graduarse en la Universidad de La Habana, entonces estábamos bien jodidos”.

Con el proyecto de la Comunidad de Haitianos y en los momentos en que vivimos algunos incluso seguro pretenden aprovecharse para facilitarse trámites, y viajar y hacer negocios. Algo que no es el objetivo ¿verdad?

“Quiero resaltar primero que las tradiciones caribeñas siguen muy vivas desde lo artístico. Ahí tenemos a grupos músico-danzarios como nuestros embajadores de Buena Voluntad, tal yo les digo a Dessandann, con grabaciones y discos en Estados Unidos, Inglaterra o Canadá; sobresalen también Caidije, o Bonito Patuá . Rumbatá también es un abanderado.

“Y por supuesto que no es el objetivo comercial lo que prima. Los proyectos de La Ruta del Esclavo y la Comunidad de Haitianos tienen la intención de resaltar la presencia de la cultura de estos descendientes puesto que tenemos sin dudas, un legado ancestral que aún está vivo y se transforma por la dinámica de la vida. Ese es nuestro objetivo, que se visibilice, y contribuir a erradicar estos problemas de discriminación. 

“Teniendo en cuenta el Programa Nacional de Lucha contra la Discriminación Racial, que las acciones nuestras contribuyan. He conocido incluso personas dentro de estos proyectos que creen que en Cuba terminó el racismo en1959”.

O personas que pretenden desconocer esa realidad y también es esa una postura racista.

“Exacto. Yo recuerdo que algunos cuando a Esteban Lazo le eligieron, decían que cómo iban a poner a ese monocomo Presidente de la Asamblea Nacional. Yo creo que se equivocan de largo porque le conocí y sus conocimientosson innegables. Lo que no es un gran orador. También verlo me hace sentir representado.

“También hay una etapa reciente en los procesos del país  que indicaban que en la esfera política era obligatorio tener personas negras en los cargos de dirección. A veces para cumplirla entonces ascendían al menos capaz, y no tenía la potencialidad. Y resultado o el conflicto es mayoraún.

“Pero hay otros. El caso de Inés María Chapman,viceministra, y otros en diferentes esferas de la sociedad. En el ámbito del periodismo está Memfesi Eversley, Yisel.Filiú,y solo en televisión. Hay otras tantas en espacios importantes.

“Desafortunadamente el estigma lastra. Ahora hay dos negros en la conducción del NTV. Imagino la comidilla de los racistas viendo a dos personas que tienen una capacidad de comunicación muy buena. Pero primero van a la piel y luego a lo humano o a lo meramente profesional”.

Cada reflexión sobre los temas de racialidad en Cuba lo hace de forma pausada y no contestataria. Yoelxy es consciente del largo camino que queda por recorrer.

“Pero Cuba tiene apenas un único color. Y ahí está Guillén para leerlo y repetirlo. Solo así a la mirada pública podremos vernos todos bajo la misma piel”.

El mambí también se tiñó de negro en Camagüey

Por: Fidel Alejandro Manzanares Fernández para AfroKuba

En su exposición en el Coloquio Nicolás Guillén, Kezia Henry Night (Cuba, 1969) lanzó a la audiencia una pregunta, aunque ya sabía la respuesta: “¿Quién de ustedes podría mencionarme el nombre de algún mambí en Camagüey relevante en las gestas de independencia de Cuba?

El silencio se adueñó de los presentes, que aunque sabían que el protagonismo de los negros y mulatos y mulatas en las luchas contra la metrópolis española había sido recogido en la memoria colectiva, no atinaban a mencionar nombre alguno.

Podríamos justificar el hecho a factores ya conocidos, como por ejemplo que a mediados del siglo XIX no eran por supuesto las familias negras las que tenían el protagonismo económico en los propios movimientos separatistas, así que carecían de liderazgo alguno. Tal vez la historiografía antillana tenga sobre este tema su máximo esplendor en el caso de los Maceos, en Santiago de Cuba.

“Sin embargo acá en Camagüey poco se sabe o se dice. Estuve una vez en una conferencia en una universidad donde un joven con lágrimas al término de la misma reflexionaba: “…¿y no hay un negro camagüeyano que podamos resaltar en toda la amplia gama de mambises”?

La investigadora Kezia Henry Night expone en el coloquio

“Tampoco en el mural que recoge a las principales figuras del ámbito sociocultural camagüeyano podemos ver la presencia de negro alguno, aunque lo más cercano es el propio Nicolás Guillén. Y ¿saben qué? Pues fue el propio padre de Nicolás uno de los negros mestizos, que llegó al grado de Coronel del Ejército”.

Resultó ser Juan Nicolás Guillén Urra (1864-1917), asesinado en la rebelión y revuelta política conocida como La Chambelona en el mes de febrero, uno de estos mambises que del olvido pretenden rescatar estudios como “Mambises negros y mestizos del Camagüey en las Guerras de Independencia de Cuba”.

Su autora es la también especialista principal del Departamento de Relaciones Históricas de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey.

“Que un niño diga: ese mambí se parece a mí abuelo es algo  crucial en la lucha contra la discriminación racial en este país. Que se conozca lo más amplio de la historia y que la gente negra se sienta representada con protagonismo, es esto clave”, refirió al público repleto de académicos.

“Y es este un tributo sencillo al padre de quién es la plataforma de este Coloquio. Cómo contribuir a la visibilidad del mambisado como acto de justicia reparativa. Reparar en esa dignidad del excluido. Aportar herramientas de conocimiento científico”.

La investigadoras cree que es además un soporte de  utilidad al Programa Nacional contra la Discriminación Racial.

La investigadora Kezia Henry Night entrevistada por el periodista Fidel Alejandro Manzanares Blanco

“Hay muchos resultados que contribuyen a esta justicia pero no va al alumnado de las enseñanzas en sus diferentes niveles. A los más jóvenes y chicos.

“Se pueden hacer cursos electivos sobre el tema,  igual postgrados para hacer sobresalir esa dignidad, que incide directamente en la contribución a la nacionalidad cubana que necesitamos visibilizar”.

Henry en su intervención dio una panorámica de 116 familias de negros y mestizos que protagonizaron las luchas desde 1868. De ellos 95 soldados y el resto con algún rango de oficial como militar.

“Hubo dos negros claves en el rescate del brigadier Julio Sanguily, por las tropas de Ignacio Agramonte en 1871. Y ¿por qué esos nombres no están de referencia en alguna institución”? Reflexionó.

La propia investigadora aseguró que la prensa de la década del 20 del sigo pasado, como el periódico El Camagüeyano, “hizo alguna que otra alusión a negros del mambisado pero nunca ha sido esta información un referente importante y trascendente.

“Se dice poco que la Banda Libertad del propio Ejército Libertador fue fundada por negros congos. Eso no trasciende. Víctor Pacheco Áreas como uno de los representantes y protagonistas.

“La familia Páez, una familia mambisa y de la parte izquierdista de la República forma parte de ese mambisado que  igualmente tiene escasos registros históricos”.

Kezia cataloga de “una labor prácticamente arqueológica la que me ha llevado a estas conclusiones”.

Lo dice por los pocos referentes acerca del papel relevante de los negros mambises; una arista que precisa repetirse para que la historia de las luchas por la independencia de Cuba no se tiñan de un solo color de piel.