“Primero tenemos que amar al Caribe”

Por : Fidel Alejandro Manzanares Fernández

A Yoelxy Pelliner López te lo puedes encontrar en cualquier esquina de esta ciudad que respire cultura afrocubana. La mayoría de las acciones de su cotidianidad profesional van dirigidas a amar la diáspora que nos hallegado de tantos ancestros del mal llamado continentenegro.

Ha estudiado el francés y desde pequeño habló creole.Actualmente es el Presidente del Comité Provincial del proyecto La Ruta del Esclavo, y uno de los más activos en la Comunidad de Haitianos en Camagüey.

“Porque hay que amar al Caribe, para después a Latinoamérica, para después pensar en cualquier otra cultura”, dijo sin reparos a AfroKuba sentados en lapatrimonial Plaza San Juan de Dios, un espacio edificadopara inicios del siglo XVIII en esta urbe de Cuba ,y que vio vender miles de esclavos en subastas de la etapa colonial.

Para el profesor del Centro de Superación para el Arte y la Cultura la tarea de llevar a todos lados su piel, porque es imposible arrancársela, sin sufrir miradas discriminatorias,ha sido todo un reto. Lo asegura sin exagerar. 

“Cuando era adolescente, nacido en el reparto Cándido González, más que humilde, tenía entendido que todos éramos iguales sin importar el color, pero estaba ajeno a otra realidad”.

De esa otra realidad habla sin tapujos el nieto de Eduardo López, un haitiano que llegó a Cuba en 1925 como Guisman Felismà. 

“Para entonces vino con el movimiento de los braceros en Cuba. Su propia explotación en la zafra azucarera era la oportunidad de empleo, y como eran tan discriminados pues muchos adoptaban los nombres de los colonos a los que servían”.

Pero de vuelta al golpe de realidad de Pelliner, el repaso empieza por su paso en la Universidad de La Habana, de donde fue egresado finalmente para el año 2003 de la carrera de Historia del Arte.

“Era esgrimista del equipo nacional juvenil, y me encantaba el deporte, pero las lesiones me estaban matando. Estaba lejos de casa pero me decidí a quedarme en La Habana y optar por la carrera de Historia del Arte. No fue fácil. Recuerdo que en la prueba de aptitud los profesores se quedaban escépticos me decían que cómo yo viniendo del mundo del deporte optaba por una carrera como esa.

“ Tenía para entonces mecha corta en eso de la paciencia, tuve que calmarle y hacerle entender que si tenía las condiciones pues podía acceder. No sabían que contaba con un as bajo la manga para estudiar, y es que me encanta el cine”.

Yoelxy Pelliner López

Cuéntanos más de ese apartado de tu amor por el cine.¿De dónde viene ese interés?

“De pequeño me llamó la atención. Primero como entretenimiento y luego como fuente de conocimiento y puerta del saber. ¿Y sabes qué? No hay negros con muchoespacio en Cuba en ese acápite.

“Se aprecian muy pocas personas negras en estos espacios, aunque hay otras que tienen talento y empeño y se han impuesto. Pero han tenido que sufrir el doble. Tal como decía Gerardo Alfonso: “A los grandes negros les cuesta el doble llegar a gigantes”.

“Uno de mis ejemplos que lo vivo, es la documentalista y realizadora Gloria Rolando que es una mujer que se ha enfocado en visualizar la presencia afrocaribeña y tiene una basta obra documental . He tenido la oportunidad de trabajar con ella. La admiro y quiero como mi segunda madre.

“Te puedo decir que a pesar de la política de Cuba desde la Revolución, muy pocos negros han tenido la oportunidad de hacer cine. Y eso también es responsabilidad del ICAIC. Pero ya sabemos que este fenómeno es mucho más complejo desde el punto de vista social.

“Podemos hablar de una de las primeras negras que se impuso como Sara Gómez ; otra, Gloria Rolando. Haymuchas que están haciendo su obra y que circula en un circuito underground, y que no se reconocen en el plano nacional. Y si vamos a los hombres, Nicolasito Guillén Landrián, Jorge Luis Sánchez, que hizo la película del Beny, ¿pero quiénes más de renombre?”

El capítulo sobre vejaciones y algunas heridas provocadas por prejuicios hacia su piel negra no termina para Pelliner. La verdad es que no le han sido esquivos.

“Aunque sé que la discriminación no se combate con violencia, y eso es lo que trato de inculcarle a mis alumnos. Pero sí tengo anécdotas muy tristes y duras. Recuerdo que estando en cuarto año de la carrera visito la ciudad de Holguín por primera vez.

“Estaba procurando el Museo de la Periquera y caminaba y preguntaba como loco pero la gente me miraba de arriba abajo como un objeto desconocido. Y no me decían la dirección con exactitud. “Camina , sigue recto”. Todo en mala forma. Hasta que llegó un hombre blanco y me dice: “Yo no hablo con gente negra”. Mira, eso duele más que digan: “Negro de mierda”…o “Tenía que ser negro”. Es muy difícil.

“Y peor aún cuando me gradúo y vuelvo a Camagüey.Había quien me decía que era un chiste si me había graduado de Historia del Arte.

“El colmo fue cuando entregué mi currículum en la dirección de Patrimonio para trabajar en el Museo San Juan de Dios. Me dijeron: “Lo único que encontramos para ti es una plaza de custodio”. Les dije que si para ser custodio había que graduarse en la Universidad de La Habana, entonces estábamos bien jodidos”.

Con el proyecto de la Comunidad de Haitianos y en los momentos en que vivimos algunos incluso seguro pretenden aprovecharse para facilitarse trámites, y viajar y hacer negocios. Algo que no es el objetivo ¿verdad?

“Quiero resaltar primero que las tradiciones caribeñas siguen muy vivas desde lo artístico. Ahí tenemos a grupos músico-danzarios como nuestros embajadores de Buena Voluntad, tal yo les digo a Dessandann, con grabaciones y discos en Estados Unidos, Inglaterra o Canadá; sobresalen también Caidije, o Bonito Patuá . Rumbatá también es un abanderado.

“Y por supuesto que no es el objetivo comercial lo que prima. Los proyectos de La Ruta del Esclavo y la Comunidad de Haitianos tienen la intención de resaltar la presencia de la cultura de estos descendientes puesto que tenemos sin dudas, un legado ancestral que aún está vivo y se transforma por la dinámica de la vida. Ese es nuestro objetivo, que se visibilice, y contribuir a erradicar estos problemas de discriminación. 

“Teniendo en cuenta el Programa Nacional de Lucha contra la Discriminación Racial, que las acciones nuestras contribuyan. He conocido incluso personas dentro de estos proyectos que creen que en Cuba terminó el racismo en1959”.

O personas que pretenden desconocer esa realidad y también es esa una postura racista.

“Exacto. Yo recuerdo que algunos cuando a Esteban Lazo le eligieron, decían que cómo iban a poner a ese monocomo Presidente de la Asamblea Nacional. Yo creo que se equivocan de largo porque le conocí y sus conocimientosson innegables. Lo que no es un gran orador. También verlo me hace sentir representado.

“También hay una etapa reciente en los procesos del país  que indicaban que en la esfera política era obligatorio tener personas negras en los cargos de dirección. A veces para cumplirla entonces ascendían al menos capaz, y no tenía la potencialidad. Y resultado o el conflicto es mayoraún.

“Pero hay otros. El caso de Inés María Chapman,viceministra, y otros en diferentes esferas de la sociedad. En el ámbito del periodismo está Memfesi Eversley, Yisel.Filiú,y solo en televisión. Hay otras tantas en espacios importantes.

“Desafortunadamente el estigma lastra. Ahora hay dos negros en la conducción del NTV. Imagino la comidilla de los racistas viendo a dos personas que tienen una capacidad de comunicación muy buena. Pero primero van a la piel y luego a lo humano o a lo meramente profesional”.

Cada reflexión sobre los temas de racialidad en Cuba lo hace de forma pausada y no contestataria. Yoelxy es consciente del largo camino que queda por recorrer.

“Pero Cuba tiene apenas un único color. Y ahí está Guillén para leerlo y repetirlo. Solo así a la mirada pública podremos vernos todos bajo la misma piel”.

Coloquio Internacional Diversidad Cultural en el Caribe

Con carácter bianual, la cita suma el análisis de la profesora de la Universidad West Indies de Trinidad y Tobago, Jacqueline Laguardia, quien impartirá la conferencia inaugural dedicada al impacto de la Covid-19 en las industrias culturales.

Organizado por el Centro de Estudios del Caribe, el encuentro permitirá el abordaje de los nuevos territorios de participación cultural tanto físicos como virtuales que exploraron artistas, intelectuales, académicos y actores culturales en las comunidades.

Sobresalen, además, los paneles enfocados a la gestión patrimonial y religiosidad; la creación y activismo ambiental o la formación de alianzas y redes de solidaridad para la gestión de crisis.

Fundado en 1979, el Centro de Estudios del Caribe propicia la investigación y promoción cultural de esa región y sus diásporas al tiempo que edita el anuario multilingüe Anales del Caribe.