Wifredo Lam regresa a La Habana 1ra parte

La impronta del más universal de los pintores cubanos ilumina la ciudad con sus trazos poderosos y los colores que describen las magias de un Caribe singular. Wifredo Oscar de la Concepción Lam y Castilla (1902-1982), trasciende su tiempo como Wifredo Lam. Sus raíces, china y africana, multiplican el fermento de una tradición artística que reunió a especialistas e investigadores de su obra en el centro que lleva su nombre en la capital cubana. El coloquio fue un homenaje al aniversario 120 del imprescindible pintor cubano, y a los 80 años de La Jungla, una de sus obras más emblemáticas exhibida en la actualidad en el MoMA, Museo de Arte Moderno de Nueva York.

La ilustración, el dibujo arquitectónico, la escultura, el mural, la pintura, el grabado y la cerámica prestigian el universo creativo de Lam. El coloquio La perspectiva de Lam, contó con la asistencia de artistas visuales de la isla como Manuel López Oliva y Lesbia Vent Dumois. Afrokuba.net también asistió al encuentro y comparte un fragmento de la intervención de Lesbia, Premio Nacional de Artes Plásticas.

Desandan el África desde Cuba, Haití y el Caribe

Por Fidel Alejandro Manzanares Fernández

Emilia Díaz Chávez lleva apellidos hispánicos “falsos” porque tienen gen francófono en sus venas, aunque le suene a hispánicos. No son los mismos que trajeron sus abuelos en la segunda mitad del siglo pasado desde Haití.

 Su abuela, Rita Mensú, llegó primero a Guantánamo, para luego asentarse en el poblado de San Luis, en Santiago de Cuba, con apenas 13 años. Allá nació Emilia, aunque no había pasado un lustro cuando se vio crecer en La Jagua, otra comunidad del municipio Santa Cruz del Sur en Camagüey, repleta de descendientes de la tierra que divide al oeste, la isla de La Española.

Emilia Díaz Chávez

 “Los haitianos son tan herméticos en su cultura que prefirió quedarse hablando el creole, y su español siempre fue muy malo. Igual le pasó a mi madre”, nos cuenta Emilia de su abuela materna.

En su caso, no fue hasta el año 2015 que se hizo Hija Ilustre de Camagüey. La distinción refleja la magnitud de su obra artística, y su aporte desde que hace casi tres décadas dirigiera el grupo vocal Desandann; el mismo que en 2014  fuese merecedor del Premio Cubadisco por un fonograma grabado bajo el sello Colibrí.

Es una excelente conversadora, y cuando habla de temas familiares le desborda pasión y orgullo por el color negro divino del Caribe.

“Puedo decirte que mi madre es una adelantada al nuevo Código de las Familias en Cuba. No desistió y encontró los apellidos de su padre, que era realmente Shall.

“Y hay una historia curiosa. El analfabetismo era tal que el propio colono al no entender la pronunciación del haitiano, pues asoció Shall con Chávez, y así se quedó”.

Graduada en Dirección Coral, de la Escuela Nacional de Arte, en la década de los 80, la artista confiesa que incluso a ella se le van lapsus con lo del idioma. “Tengo a veces incluso problema con los artículos personales, y hasta me veo diciendo “la muchacho” y cosas así”. Se ríe mientras reflexiona  sobre el placer de sentirse cubana y también haitiana.

“Se tiene la percepción de que los haitianos son personas despreocupadas, vagabundas, sin sentido del vivir. Al menos eso siempre se creyó en Cuba en de décadas atrás. Pero puedo decirte que no es así. Ellos son tan arraigados que su estancia en Cuba siempre tuvo fecha de caducidad, querían levantar un capital y luego volver. Algo que realmente fue imposible”.

Emilia compara las condiciones de los trabajadores haitianos y jamaicanos a su llegada a la mayor de las Antillas a inicios del siglo XX.

“No podemos olvidar que primaban las empresas norteamericanas, entonces por el idioma tenían más oportunidades aquellos que llegaban de Jamaica. Eso lo lleva incluso a los de la comunidad angloparlantes a sentirse superiores y privilegiados, con una posición económica incluso superior a los haitiano. Y todo ello se sufrió mucho. Marcó diferencias”.

Pero a Emilia, al frente de Desandann, nada en lo pasado le produce motivos para detener la marcha. Siente la necesidad de comandar la nave denominada por muchos como la de “Los Embajadores de Buena Voluntad”.

“Cantamos en creole, que como idioma ya es reconocido por muchos países en el mundo. Hemos estado en decenas de naciones, y todas las del Caribe incluido. A cada rincón llevamos lo mejor de Cuba, que tienen como esencia la propia cultura haitiana.

“A Haití nadie le puede quitar lo baila’o. La primera República de negros. Ni Francia ni el resto del mundo perdona ese logro. Pero la propia discriminación, el olvido y la política hizo su papel en el estado socio-económico actual”.

Volvamos a su raíces que le hicieron la persona que es. ¿Cuánto le lega su abuela de la cultura haitiana?

“Me tocaba. Imagínate! El haitiano es muy hermético en todas las esferas, y la parte cultural igual. Comidas, formas de vestir , comportarse,  en su religión. “Entonces todo se traspola a los descendientes. Es complicado encontrar haitiano ateo. En lo esencial el haitiano es de iglesia, o se refugia en la santería. Siempre cree en algo. En ese ambiente se mueve. No nos quedaba de otra que desarrollarnos en el mismo”.

“Te digo más. Mi tía y mi madre practicaban religiones diferentes. Una era católica y la otra practicante de la religión más mundana. Pero el respeto siempre primó. En casa no se tocaban temas de discrepancias religiosas”.

En asuntos de creencias espirituales, con Emilia puedes conversar largo y tendido. Es rica en conocimiento más allá de lo artístico.

“Ya hemos hablado de Haití. Pero quiero apuntar que es el Vudú el que une a ese pueblo. Se cree que de África los que llegaron eran practicantes de la misma religión. Un error fatal. África es multicultural, diverso a más no poder. Con las creencias es lo mismo. Quienes llegaron a Haití profesaban distintas, y fue el Vudú la que los unió, e hizo que confluyera una sola idea: la libertad”.

Para seguir la pista de esta artista hay que permanecer en el diálogo con Haití.

“Fue en el año 1996 que el grupo estuvo allá por primera vez. Recuerdo que los funcionarios de Cultura en Cuba nos decían: “Vayan con zapatos y ropas cómodas”.

“Intuía que era un pueblo entonces que estaba en taparrabos. Pero al llegar lo que vimos fue un contraste enorme. Hay un Haití que vive en su gran mayoría en muy malas condiciones ,y otro en barrios que desde las lomas ve todo lo que pasa. Allá toman agua que traen de Ginebra y tienen tantos lujos como en París.

“Pudimos hospedarnos en hoteles de lujo. Uno que pertenecía al dueño de una orquesta de música. RAM se llama la agrupación. Espacios de alojamiento para escogidos. Pero igual nos presentamos en  lugares más humildes porque el arte une a los pueblos y ese siempre ha sido el objetivo”.

Esta premisa mencionada por Díaz la hace con una humildad admirable, a pesar de ser la líder de una agrupación que cuenta en su aval con ocho producciones, una de ellas nominada al Premio Grammy en 2003.

“Volvimos a ir consecutivamente, incluso alternamos las visitas a Haití con los viajes a los Estados Unidos. Y 2010 fue impactante. Terremoto que acabó de perjudicar a ese país. Hasta allá fuimos como parte de la brigada artística Martha Machado. Recuerdo que Eduardo Leyva, Kacho, estuvo con nosotros. Igual Fidel Castro también estuvo al tanto de nuestro trabajo. Con Fidel ha sido uno de los tres presidentes con los que he podido conversar. También dialogué con René Prevale (fallecido en 2017) y Jean Bertrand Aristide.

“Y si hablamos del manejo gubernamental… terrible, salvo los que mencioné; el resto, el dinero ha sido el móvil para gobernar. Se han enriquecido y no más. Aunque puedo decir que en materia social y cultural el acercamiento con el gobierno cubano les dio mucho a ese pueblo.

“Caracteriza además a esa cultura un patriarcado tremendo. Fíjese que es la mujer la que trabaja en su mayoría. Y cuando un hombre tiene más de una trabajando para él, se le ve con mayor estatus social”.

La experiencia de haber viajado todos los continentes llena a Dessandann de un importante currículum y reconocimiento.

“Desde Singapur hasta Canadá, Europa. No se dice mucho pero hemos recibido muchos premios más allá de la nominación al Grammy. En Canadá por ejemplo, dan los Premios Juno, muy significativos e importantes. Ni es nuestra misión hacer alardes . Nos enfocamos en defender nuestras raíces. Y cantar en creole nos ha traído igual muchas ventajas a la hora de comunicarnos a escala global.

“Desde lo artístico grabar con la prestigiosa flautista Jeanette Bunnett también nos abrió puertas. Es una artista con raíces caribeñas y nacida en Canadá. Ella ha sido un bastión para el grupo que solo se ha visto un tanto frenado por la Covid-19, si hablamos en materia de giras y presentaciones internacionales”.

Emilia Díaz Chávez

Emilia ante la pregunta de ¿Qué le faltaría a la comunidad haitiana para unirse? Responde:

“ Yo creo que: primero quedan muy pocos nativos, y lo que ha prevalecido es el deseo de viajar para hacer negocios y demás. Pero es nuestra misión preservar el legado cultural haitiano; el mismo que como ya expliqué: identifica a nuestra propia nacionalidad”.

Negra, cubana-haitiana conocedora de la cultura caribeña, es Emilia Díaz Chávez para mí una entrevistada de lujo. Una amante de lo más sagrado de Cuba, engendrado por las raíces del África, que en barcos trajeron a este lado del océano , para regarse como eterna diáspora a través de las voces de grupos como Dessandann.

 En el contexto actual. El reconocimiento desde el dinero fue el movil para que los gobernantes que toman el poder, en Haití fue el adevacle. Todos los presidentes de ses país ninguno miró al pueblo, excepto los partidos de corte como el de José Preval. Pues el resto. Nada de eso. Ellos dieron un respiro que fue el acercamiento a Cuba, con médicos y colaboración. Además en diferentes frentes sociales.

Los presidentes jamás se preocuparon ni de alcantarillados, ni nada público. No les interesaba.

Ay

Emilia Desandán. Nacida en un lugar que se llama el Paraíso que pertenece a San Louis, un municipio de Santiago de C.Vivíamos en la Jagua , en Santa Cruz, soy camagüeyana por inscripción. Soy desde el 2015 Hija Ilustre de esta Ciudad. Cuando me fueron a entregar la distinción me pasó similar a Adalberto Alvarez. La historiadora Elda Cento. Y me dice que no soy Hija Adoptiva, eres Hija Ilustre.

De ese poblado de la jagua me viene la descendencia. De esa zona del central estuvo el mayor asentamiento de haitinianos que trabajaban en la zafra, aunque estaban diseminados en todas las zonas del municipio.

Me crié con mi abuela Rita Mensú, que es nativa haitiana. Me crié con ella. Yo no tengo el Mensú porque es una historia bien larga. Se supone que fuera el segundo apellido de mi madre, pero mi abuela fue una haitinia muy fuerte. Uss hijos tuvioeron padres que no valían la pena. Ella tuvo a bien ponerle su apellido a sus hijos. O sea, ella estaba adelantada al actual Código de las Familias en Cuba. Aunque de allí viene en genes su descendencia. Aunque mis cuatro abuelos ninguno fue cubano.

Mi mamaá no nació en Haití, como ningún de  sus hermanos. Mi abuela llegó a la edad de 12 años. Con una tía llegó. Mi abuela es la primera oleada del 20. Ella llegó por oriente. Se asentaron en Guantánamo.

Al final no llevo el Mensú porque mi abuela siempre fue rebelde. Entonces mi madre cuando tuvo su independencia aunque tuvo que inscribirnos como Mensú como los apellidos de su madre, pero ella sabía que tenía un padre. MI mamá era Mensú Dimas, pero ella sabía que tenían otro apellido. Y quería conocer a su padre, que era de apellido Díaz. El apellido de mi papá. Aunque mi madre se quedó con el Mensú. Pero visionariamente se cambió el apellido. Su padre era realmente de apellido Shall. Con ese apellido pasó lo que ha pasado con todos los haitianos que llegaron. Era analfabetos. Entonces los hacían tomar el apelido del patrón. Pero sí conocía su nombre apellido y familia. Perdo cuando decían su apellido el que lo estaba recbiendo lo veía siempre de forma discriminatoria. En los años 20 el nivel de analfabestismo era brutal. Entonces cuando dijeron Shall no sabe el patrón cómo escribirlo, pues entonces se fueron por el Apellido Chévez, porque le sonaba Shall a Chávez. Entonces por parte de madre soy de apellido Chávez.

En mi familia, mi mamá tenía su hermana que se llevaban muy bien. Una era santera, y otra iba a la iglesia católica. Ellas no discutían de su afinidad religiosa. Esas discrepancias no las llevaba al plano personal. En la actualidad pasa eso en Haití y se convive con eso. Ahí se respeta incluso al Vudú por la connotación histórica.

“Hemos estado varias veces ahí. El de la iglesia lleva su camino que no es el del Vudú. La discrminación vino después con el Vudú, pero fue el elemento fundamental para llegar a esa independencia negra con aque lla Revolución contra el dominio francés. El Vudú fue aglutinador porque en Haití venían haitianos de diferentes manifestaciones religiosas, eso vino de Africa pero el Vudú los unió en se marcha por la independencia. No se dice pero Haití fue la primera República negra Fue el primer lugar que los esclavos dijeron: basta. Y huno muchos líderes que hoy deberían seguir de ejemplo. Eso nunca lo perdonó Napoleón Bonaparte.

En el año 1996 hicimos nuestro primer viaje a Haití con Martha Jean Claude que fue una cantante haitiana que estuvo mucho tiempo en Cuba .

Tengo que decir que el creol ganó la batalla hace menos de 214 con la revolución. El creol ganó la batalla hace 50 años cuando ha sido admitido como idioma de Haití, y hay varios países que ya hablan creol. DE hecho todos los países de la zona del Caribe no tienen el creol, pero si Martinica, Guadlupe, San Vicente. Además hay otros espacios que también se habla, y que hemos visitado. Hay un creol de base francesa y hay otro de base inglesa.

En mi casa se hablaba creol. Quiero decirte que mi abuela con 12 años de edad, siendo una esponja, se cerró tanto que siempre le costó hablar el español. Los haitianos tienden a cerrarse. Al menos aquellos mantuvieron herméticos. Revelaban muy poco de sus vida.

 MI madre falleción con 76 años, nació en el 1932, y nunca fue a Haití, y nació en Cuba, pero no hablaba bien el español. Lo hablaba , era cubana, pero se sentía más haitiana. Yo tengo 70 años, sin embargo hablaba mejor el creol, casi, y estando en la Escuela de Arte en la ENA, Dirección Coral, y se me iban mil cosas. 11 años fuera de casa estudiando, sin embargo luego que tengo que pensar bien cuando voy a emplear los artículos para referirse a las personas. A veces digo: “Sí, el muchacha…”

Para comprender haití tienes que meter en su historia poara no halar con superficialidad. Se ha tildado que el haitianao es descuidado , de andar andrajoso. Estamos hablando antes de la Revolción. Gente sin intereés de superación. Nada de eso es verdad. Acá con los haitianos ocurrió una sola cosa. Ellos salían de Haitií con la idea de venir ha hacer su dinero y regresar a su país. Razón por la cual usted se los encontraba con 80 años. Pero aún viejito está pensando en regresar. Esa es la razón por la que no les interesaba hacer casa con opulencia. Cuba era un trampolín. Su estancia en Cuba tenía una fecha de caducidad , una fecha de regreso. Lo que lastimosamente ninguno pudo cumplir ese objetivo. Muchos morían por la discriminación, nunca llegaban hacer ese capital. Morían en condiciones deprimentes.

Nuestros descendientes heredamos muchas cosas de este corte. Ellos viven muy herméticos.

En el contexto actual. El reconocimiento desde el dinero fue el movil para que los gobernantes que toman el poder, en Haití fue el adevacle. Todos los presidentes de ses país ninguno miró al pueblo, excepto los partidos de corte como el de José Preval. Pues el resto. Nada de eso. Ellos dieron un respiro que fue el acercamiento a Cuba, con médicos y colaboración. Además en diferentes frentes sociales.

Los presidentes jamás se preocuparon ni de alcantarillados, ni nada público. No les nteresaba.

“Qué encontró con la visita con Martha Jean Claude a Haití?

“Bueno, fuimos además del 1996, 99, 2000, 2008, 2010. Con el terremoto. El ministro de Cultura Abel prieto me llamó. EN 28 Años vocal Desandan es conocido. Quisieron conocer nuestra dispisición de ir a ayudar desde el punto de vista con la música que cura espirtualmente. Con ella podemos comunicarnos los pueblos. Dimos nuestra disposición. Además nos unimos con Cacho e hicimos trabajos con los damnificados. Vimos algo terrible.

En el 1996 vimo algo impresionante de Haití. Fuimos a ver un país con una economía deprimida, con una estructura social muy deprimente , desastrosa. Y producto de la misma discriminación a la que han sido sometida mi gente, porque también son mi gente, uno pensaba que ibas a encontrar un país solo caótico. Incluso una funcionaria de Cultura nos insistía en irnos cómodo. Pensabamos que ellos estaban en taparrabos. Pero al llegar ese año. Recorrimos lugares más humildes a unos cuantos kilómetros al sur. Lugares de donde llegaban la mayoría de haitianos que venían a Cuba.

Vi un contraste tremendo, pero además de la pobreza , fuimos a lugares con una opulencia enorme. Porque nos codiamos con artistas y gente que no tenía que ver con el pueblo. Dos capas alejadas. Hay millonario que viven como si estuviese en Europa. Toman agua de Francia y Ginebra. Casas en las alturas y donde no pasa nada de las locuras de los pobres. A los ricos no le scuadraba que la educación fuese popular, ni la educación. Esa es la verdad. Nosotros nos presentamos con la Orquesta RAM, de uno de las personas más millonarias de Haití. Vez como dominan todo el ámbito de los hoteles

Hemos estado en todos los continentes.

La mujer es la que lleva la mayor parte del trabajo. Porque los hombres se enorgullecen de qu tener más mujeres luchadoras. Una forma de explotar y esclavizar.

Supimos que la gente tomaba Haití a los negocios bien tarde. Íbamos en un momento que con 50 dolares llenabas una maleta. Sobre todo comprar en las calles. Los pobres no entran a las tiendas caras…

Wifredo Lam:  Centro Cultural George Pompidou.  Paris 2015

Por LÁZARA MENÉNDEZ*. PARA AFROKUBA.NET

 Del 30 de septiembre de 2015 al 16 de febrero del 2016 el Centro Pompidou exhibió una retrospectiva de la obra de Wifredo Lam   (8 dic. 1902. Sagua la Grande, Cuba -11 sep. 1982. París, Francia)  uno de los artistas cubanos más reconocidos  internacionalmente. Se preguntará el lector ¿por qué  pasado tanto tiempo volver sobre esa exposición? La memoria es caprichosa y pensando que en diciembre de este año se cumplirán 120  de su natalicio, que su obra fue el resultado de un intenso bregar por el mundo, que pidió que sus restos reposaran en Cuba recordé mi visita a esa exposición. Mucho placer sentí al ver de nuevo a La Jungla, (1942-1943), me extrañó no encontrar en una mega exposición como ésta  La Silla (1943), y quede paralizada ante Bodas (1947) y Belial, emperador de las  moscas (1948) que solo había conocido a través de reproducciones.

La Jungla, (1942-1943)

 En la retrospectiva dedicada al artista, curada por Catherine David,  se reunieron alrededor de trescientas piezas -pinturas, grabados, dibujos, cerámicas- pertenecientes a diferentes fondos  y diversos documentos de archivo–fotografías, cartas, cadáveres exquisitos- organizados según la ruta del tiempo; España 1923-1938;  París-Marsella 1938-1941; Cuba y las Américas 1941-1952; Paris-Caracas y La Habana-Albisola-Zurich 1952-1961; Paris y Albisola 1962-1982. La organización cronológica de la producción del artista y la intervención de documentos personales como parte de la secuencia fue, desde mi punto de vista, el mayor acierto de la exposición. La narrativa lineal que marca el tiempo le permitía al receptor entrenado corroborar juicios, tesis, posturas estéticas con respecto a la obra sin la expresa o manifiesta intención del equipo curatorial de conducir la percepción en una dirección determinada. Y al resto del  público podía disfrutar de una visión global de la obra de este creador.

 Su obra cuenta con una fortuna crítica extraordinaria y para él como para todo gran artista no hay etiquetas que valgan.  Muchos de los estudios acerca de la figura de Wifredo Lam  se han debatido entre colocarlo en un surrealismo euro-latinoamericanista,  un africanismo sin fronteras, o un afrocubanismo, vulgar y ramplón. Lydia Cabrera en: «Un gran pintor: Wifredo Lam», publicado en 1942 en el Diario de la Marina, llamaba la atención que en la obra de Lam “…no hay palmeras, ni ceibas, ni piñas, ni congas, ni nada típico, descriptivo, psicológico o anecdótico…” con lo cual está cerrando la puerta al exotismo y a una asunción de lo cubano superficial y mañosa.

 Al salir del Pompidou estaba más fascinada con la obra de Wifredo Lam, grande entre los grandes. La muestra lograba una seducción especial, sin embargo, un cierto sabor amargo me incomodó y es que en la exposición Cuba es presentada como un accidente en la vida de Wifredo Lam. Esa sensación se disipó rápidamente, pues otro asalto de la memoria me hizo sonreír socarronamente; en 2002 para la exposición del centenario realizada en Cuba me había permitido reflexionar acerca de la deconstrucción, fragmentación y atomización del objeto artístico en la obra del artista y plantear que si Lam sedimentó su compromiso de autenticidad en el culto a la autonomía del arte, esto corrió parejo a la autonomía del conocimiento científico respecto a los prejuicios y a la conducta respecto a la moral establecida en virtud de las emancipaciones disciplinares; su pintura, según sus propias palabras, podía devenir un acto de descolonización porque su discurso se nutrió de las realizaciones del «otro» cultural situado en África, Oceanía, el Caribe y Cuba con la correspondiente recolocación epistemológica del objeto estético. Me retraté frente al gran letrero que anunciaba la exposición y me fui a buscar el metro.

La Habana, 15 de octubre de 2022

*Lázara Menéndez es historiadora del arte, escritora, profesora e investigadora cubana. Graduada en Historia del Arte, Dra. en Ciencias sobre Arte, Profesora Titular de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba, Miembro de la UNEAC.

Día de la Cultura Cubana, 20 de octubre 2022

Wifredo Lam es una figura imprescindible en la cultura afrocaribeña

El rompimiento va de la pluma de una de las mas importantes etnólogas de Cuba, la Dra. Lazara Menéndez Vásquez quien entre su sostenido y  brillante recorrido intelectual apuntamos sus inicios en la labor pedagógica al sustituir  en calidad de asistente personal en la cátedra de Arte africano y Culturas negras en Cuba en la Universidad de la Habana en su viaje a África a su mentor el ilustre Argeliers León Pérez (1918-1991)  para mi criterio padre de la etnomusicologia cubana y fundador de la Cátedra de musicología cubana en la Universidad de las Artes de Cuba junto a su entrañable Tete Linares. Argeliers ingenió una de las células mas proliferas en la historia de la cultura cubana que dio continuidad a las enseñanzas de Fernando Ortiz, me refiero al departamento de  Folclor del Teatro Nacional de Cuba.

La reseña de la Dra. Menéndez se refiere a la Exposición GRAN RETROSPECTIVA A WIFREDO LAM que dedicó el Centre Pompidou de Paris a su obra, por primera vez, una retrospectiva a la obra de Lam a través de casi trescientas obras —pinturas, dibujos, grabados, cerámicas—, completado con archivos, documentos y fotografías que dejan constancia de una vida de militancia en un siglo de estremecimientos.

Curada por Catherine Davis, la exposición es la primera gran retrospectiva dedicada al artista cubano desde la celebrada por el Museo de Arte Moderno (MoMA), en Nueva York, en 1983, un año después de su fallecimiento. Tras su paso por el Centre Pompidou, la exposición se mostró en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, del 12 de abril al 15 de agosto de 2016, y en la Tate Modern de Londres, del 14 de septiembre de 2016 al 8 de enero de 2017.

La muestra en el Pompidou ofrece un recorrido cronólogico-geográfico sin precedentes por la obra del artista: España, 1923-1938; París-Marsella, 1938-1941; Cuba y las Américas, 1941-1952; París, Caracas, La Habana, Albissola, Zurich, 1952-1961; París y Albissola, 1962-1982. 

La retrospectiva cuenta con el préstamo excepcional de La Jungla (1943), la obra insignia del artista, perteneciente a la colección del MoMA.

Gracias a su llamada de atención pude asistir y balancearme entre sus obras únicas y observar en primera persona la magnitud de este pintor de Sagua la Grande, territorio del centro de Cuba, con con raíces africanas y chinas.

Contamos, gracias a la labor de investigación del periodista santiaguero Abel Rosales Ginarte, con un podcast que contiene el fragmento de una entrevista realizada al gran pintor cubano en Radio Habana Cuba. Espero  disfruten al escuchar al genio convertido en ser humano a través de su cálida voz y elocuente verbo.

Miguel Ángel Garcia Velasco, director del proyecto Afrokuba visita la muestra de la obra de Wifredo Lam en Paris, Francia

El Engaño de las Razas. Fernando Ortiz

El 16 de julio de 1881 vino al mundo en La Habana el etnólogo, antropólogo y jurista cubano, Fernando Ortiz. Su obra fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en una ceremonia que tuvo lugar en el aula magna del Colegio Universitario San Gerónimo, en el centro histórico de La Habana. La presentación de su ensayo El engaño de las razas este 15 de julio de 2022 invita a regresar a las fuentes de la cultura cubana.

Les presentamos instantaneas de la presentación:

Guillén vuelve en cultura esculpida

Por : Fidel Alejandro Manzanares Fernández para AfroKuba

“Yo quería que respirara”, así contó a los presentes Martha Jiménez, a quien ya la Unesco le reconoce con premios el Conjunto escultórico de la patrimonial Plaza del Carmende Camagüey, su deseo de eternizar a Nicolás Guillén a través de la escultura.

Y así lo dejó plasmado a tamaño natural , “justo donde recuerdo verlo cuando tenía 28 años, aunque no hablamos en lo personal, sí lo tengo plasmado en mi mente, así: guayabera, pergamino, verso en mano”.

A partir de hoy el visitante llega, lo ve, admira y tira foto, porque el orgullo le embarga; porque ya el autor de La Muralla lo dijera: “…tráiganme todas las manos. Los negros sus manos negras; los blancos, sus blancas manos”.

Los valores del Centro Histórico de esta urbe que le viera nacer en la calle Hermanos Agüero se multiplican ahora con un Nicolás esculpido con amor, como recuerdo eterno de cubanía.

Además de la develación de la escultura, estudiosos, académicos y participantes en la edición número XIII del Coloquio que dedica la Fundación homónima al más fiel exponente de la prosa negra, pudieron apreciar el cierre del evento repleto de tradiciones antillanas, especialmente aquella provenientes de Haití.

La jornada de clausura en la Casa de la Diversidad Cultural, en los predios del Parque Agramonte, área fundacional de la urbe para 1528, tuvo presentaciones especiales de grupos como Dessandann y Rumbatá, fieles a un complejo músico-danzario que nos dirá por siempre de dónde vinimos y hacia dónde vamos.

Temas del CD “Músicos cubanos cantan a Nicolás Guillén”, producción de los estudios Caonao en Camagüey, hicieron su debut en la puesta en escena. En fotos y vídeos, cortesía AfroKuba, el resumen de este 10 de julio, repleto de Sóngoro-Cosongo.

La mujer negra y el color que debe marcar a Cuba

Por: Fidel Alejandro Manzanares Fernández para AfroKuba.

Hay voces que han querido ser escuchadas, y llevan tiempo silenciadas. Estereotipos que llevan a la violencia, y discriminación. Todo legitimado por entes de poder social. Les han callado, por siglos.

En el caso de la mujer más cercana a las raíces africanas, pasa una especie de fenómeno semejante. Es por ello que “La representación social de la mujer negra. Su identidad y cultura en la ciudad de Santa Clara”, de Gloria Piedra, y un colectivo de autores, hace hoy un análisis de semejante panorámica.

La académica, quien naciera en 1963 en el municipio de Placetas de la antigua provincia de Las Villas, hace una pausa en la composición etnográfica de esa región del país “donde se asentaron varios descendientes de negros caribeños que vinieron a trabajar en  la  zafra azucarera, sin embargo hoy solo en Santa Clara los estudios muestran la presencia de un total de 13 mil personas negras o mestizas, para un discreto 5.1 por ciento del total de la población”.

Pero la panorámica no es endémica de la capital de Villa Clara, la propia investigadora dice que las cifras más altas de pobladores negros se encuentra en la costera localidad de Sagua la Grande, con un 9.1 por ciento. Muestra fehaciente de la emigración.

El Coloquio Nicolás Guillén que se celebra en esta ciudad de Camagüey, Patrimonio de la Humanidad sirvió no solo para que expusiera su estudio sino además para acercarse a AfroKuba y conversar sobre realidades y perspectivas de la mujer negra en Cuba.

“He sido profesora de la Facultad de Ciencias Sociales por más de tres lustros en la Universidad Central de Las Villas.

“Puedo decir que los estudios sobre la mujer cubana siempre han sido potenciados por la Academia en las últimas cinco décadas. Estos  reflejan los diferentes procesos sociales, ya sean las luchas independentistas, o aquellos vinculados a grupos feministas, o su papel en  instituciones académicas. Sin embargo, siempre están  vacíos que no han podido ser cubiertos, y es ahí donde se insertan las tesis sobre la mujer negra; como aquellas sobre la mujer campesina, o la mujer en vínculos determinados laborales no asiduos”.

La especialista añade que a pesar de que ha habido investigaciones, por ejemplo, sobre el papel de la mujer negra en la literatura, “no hay suficiente sobre cómo esa personalidad de la mujer negra ha incidido en las relaciones sociales dentro de un sistema determinado, y es hacia ahí que reflexiono”.

¿Cuánta importancia le ve a este tipo de tesis sociológicas en la Cuba actual?

“Siempre estos estudios son claves pues te permiten reconocer a un grupo de mujeres que han sido invisibilizadas en el campo de la academia no solo en el orden histórico. Conocemos a María Grajales o María Dámaso (1890-1940) tal vez más en la región central, pero hay otras dentro de la cultura cubana que no ha sido vistas en su verdadera dimensión desde los ámbito de la educación o la cultura. Y hay figuras descollantes como Omara Portuondo, pero hay otras que  son necesarias dignificar.

“Hay mucha tarea por hacer en este tema. Podemos poner el ejemplo de la discóvola Denia Caballero, a quienes muchos villaclareños no saben que es de su propia  tierra. Es una recordista de atletismo, medallista mundial nuestra y ni siquiera la reconocen como viaclareña, como una figura que puede ser descollante en el propio marco geográfico”.

Y yo percibo además que hay una forma de verse un tanto discriminatoria.  Podemos poner el ejemplo de cuánta visibilidad tiene la mujer negra en el campo político como Inés María Chapman, viceprimera ministra del Consejo de Estado, o Yisel Filiu , periodista de la  Televisión Nacional.

“Eso obedece en cierta medidas a rezagos y  causalidades que prevalecen para que haya elementos discriminatorios. Están los rezagos  prejuiciados porque están intrínsecos en la sociedad cubana. Y no solo en la población blanca, es la conciencia social en que nos manejamos y relacionamos, en la cual construimos un ideal de persona. Nos fijamos a partir del color de la piel y estereotipos de ese orden. En pleno siglo XXI un eurocentrismo  que no nos permite ver a la persona por lo que es, y su profesión, o incluso valores humanos.

“Hay muchos elementos que están estereotipados, y influye en la forma de percibir la realidad .

“Es un proceso largo, me refiero a la  manera de actuar para combatirlos. Aunque la política en general del  país ha ido por esa vertiente hasta llegar hoy día a un Programa Nacional de Lucha contra el Racismo y otro por el empoderamiento de la mujer. En tanto desde la ciencia estos son pequeños esfuerzos.

“Pero la clave está en verter estos programas hacia el interior de las comunidades, hacia la población que es la que demanda de este cambio de conciencia, pues  prevalece está visión eurocéntrica que es la que tenemos preconcebida y te dice cómo actuar, cómo puedo encajar yo como mujer negra con mi manera de ser para ser aceptada”.

Entonces ¿qué ha descubierto con los estudios y cuánto han influido en su propia percepción de este tema?

“Las teorías feministas y la propia academia, y los estudios son los que me han dicho que no debo cambiar. O  sea, la mujer negra es por esencia así, y todo su actuar y pensar forma parte de su personalidad, su quehacer. Nos relacionamos con cualquier individuo a partir de estas propias características”.

En su estudio presentado en el Coloquio de “La representación social de la mujer negra. Su identidad y cultura en la ciudad de Santa Clara”, Piedra hace énfasis en cómo la evolución tardía de la propia esclavitud ha influenciado la preponderancia de la mirada occidental en la sociedad.

Investigaciones sobre teorías feministas que fortalecen la visión emancipadora sobre la mujer negra, en especial en América Latina, así como la representación de las mismas en Cuba en las diferentes etapas sociohistóricas, colman sus sólidos argumentos.

“Particularmente en los tres últimos siglos se ha visto a la mujer negra como factor económico de reproducción mercantil, como un objeto social que responde al interés de  la clase dominante, y su supuesta incapacidad para integrarse socioculturalmente.

“Ello la ha llevado a negarse a ella misma, a la práctica de religiones afrocubanas e incluso a repetir los patrones de la cultura blanca promulgados además por esas relaciones sociales típicas del sistema capitalista y que segregan a los grupos en gran medida”.

Piedra luce con orgullo el color de su piel que le ha llevado a ser la  Gloria en sí misma. Sus ancestros forman parte de un todo en el que incluye a cada uno de los presentes en el salón donde se debate el Coloquio Nicolás Guillén; el mismo poeta de La Muralla, quien pidiera traer todas las manos: “los negros, sus manos negras, los blancos, sus blancas manos”.

Guillén: un puente cultural entre Haití y Cuba

Por: Fidel Alejandro Manzanares Fernández para AfroKuba

La conferencia: “Nicolás Guillén: nuevos apuntes a su diálogo con Haití”, de Emilio Jorge Rodríguez abrió la senda hoy de la penúltima fecha del Coloquio que lleva el nombre del poeta nacional de Cuba, y que organiza la Fundación homónima.

El panel sobre la nación más cercana al sureste de Cuba estuvo enfocado en resaltar las realidades culturales, para resaltar investigaciones sobre la cultura popular tradicional e identidades étnicas de origen haitiano en el oriente de la Mayor de las Antillas; además del legado vudú o proyectos socioculturales de tradiciones de ese hermano país , ocuparon la agenda de los académicos.

A decir del profesor de origen haitiano y radicado en Canadá, Edgard Gousse, “es digno saber que existen estos espacios totalmente opuestos a aquellos que promulgan toda la barbarie que ha construido el imaginario mediático, de la industria del entretenimiento, y los medios en general sobre Haití”.

“La obra de Jean Price y Guillén muestran que la poesía puede ser el reflejo de la ideología ante la explotación y el colonialismo que han sufrido estas dos naciones”, refirió el estudioso.

Profesor de origen haitiano y radicado en Canadá, Edgard Gousse

En su artículo del año 2004 en La Jornada, Eduardo  Galeano no pudo ser más certero al referirse a la esencia de esos habitantes de una fracción de La Española.

“Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todo los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial en tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la Revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que (…) Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.(…) En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares. (…) Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente”.

Haití, Guillén y los lazos eternos entre naciones hermanas del Caribe

Por Fidel Alejandro Manzanares Fernández

Un  Haití olvidado llega  otra de vez a las “costas” de esta ciudad mediterránea a través del Coloquio Nicolás Guillén (1902-1989), que organiza la Fundación homónima en homenaje al poeta nacional.

El Centro de Convenciones Santa Cecilia, ubicado en la Plaza de los Trabajadores, unos de los espacios patrimoniales por excelencia de esta urbe acoge hasta el día 10 de julio este evento donde lo más profundo de las raíces africanas y caribeñas se sienten a flor de piel.

Y fue precisamente en la conferencia inaugural “La Isla cercana y desconocida. Presencia de Haití en la obra de Nicolás Guillén”, dónde el público pudo apreciar el extenso conocimiento sobre el tema de Margarita Mateo Palmer, profesora de Cultura y Literatura Latinoamericana en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Mujer nacida en la capital de Cuba en 1950.

“Es un pueblo, el de Haití, con un talento increíble que ya José Martí advertía en su diario de campaña a su paso por esa nación, en la segunda mitad del siglo XIX.

“El Apóstol aseguraba que podían ser tal vez analfabetos o que no supieran escribir, sin embargo contaban con una solidaridad, con un amor al visitante, un respeto a todo el que llega”, así refiere la académica tras una primera mirada a las tierras más cercanas al sureste de Cuba.

Palabras de Nicolás Hernandez Guillen en la inauguración

La ponente  hizo todo un bosquejo de cómo ha satanizado el arte, los medios y la literatura dominante cada uno de los fenómenos culturales procedentes de una tierra que divide en dos la antiguamente conocida como isla de La Española, y  que tienen en el costado más occidental a la República Dominicana.

“Está también la pintura haitiana. Estamos hablando de un pueblo de un enorme talento que ha sido obviado y desestimado de  forma injusta”, sentenció en entrevista exclusiva con AfroKuba.

Hoy cuando los procesos de discriminación reflejan a un Haití en el caos, la propia Palmer no titubea en señalar que “fue este el primer país emancipado de América continental ,algo que se dice poco.

“Se cree que Estados Unidos fue  el primer país libre de América, pero no le dieron la libertad a los esclavos, tuvo que venir esa Revolución haitiana en 1790 para ser la primera que abriera ese  camino.

“Eso no se reconoce. Luego Francia lo sometió a un bloqueo feroz, una deuda extrema. Hicieron todo para asfixiar al país y hasta la actualidad pasa, y mucho más. A día de hoy en lo imaginario  moderno se ven como salvajes por la propia cultura occidental”.

Conferencia de Margarita Mateo Palmer

¿Cuánto influencia tiene hoy esa perspectiva y narrativa de la industria cultural que legitima gran parte de los criterios sobre ese país, especialmente en Cuba?

“En Cuba se ha publicado mucho de literatura haitiana, se ha tratado de recuperar y enaltecer la cultura, la música que trajeron los emigrantes especialmente a inicios del siglo pasado , especialmente en Camagüey, pero en este mundo actual de las redes sociales, películas y videojuegos se ha robado y tergiversado mucha identidad.

“Tenemos por ejemplo el mito del zombi. Se han apropiado, y no tiene nada que ver con la realidad y lo que plantea el vudú de los esclavos haitianos. Y se ve en cada detalle de esta industria. Y es este  uno de los grandes mitos haitianos tergiversados. Incluso los historiadores hablan de diferentes etapas que han desfigurado por completo a conveniencia de quien escriba”.

Precisamente entre los clásicos de la literatura que engendró semejantes criterios la estudiosa señala a “La Isla Mágica”, de William Seabrook, publicado en editorial de Nueva York en 1929.

“Ves todo un pueblo de hambre, sin valor cultural alguno al que los blancos debían temer. Y así está en cada ilustración, en cada historia. Contra esta visión y panorámica luchó y la desenmascaró Guillén en toda su obra”, reflexiona la entrevistada.

En su artículo “El Haití de Jacques Roumain en la obra de Nicolás Guillén”, el estudioso Xosé Lois García, apunta sobre como el autor de Sóngoro Cosongo (1931) “nos lleva a los albores de otra de las luchas que Haití ha proclamado en las décadas del 20 al 40 del siglo XX, teniendo como referencia de esas luchas al gran intelectual y escritor, Jacques Roumain (1907-1944)”.

Conferencia de Margarita Mateo Palmer

El intelectual asegura algo que fue recurrente en la mayor parte de las obras y artículos del Poeta nacional de Cuba que “ trató de no ignorar al pueblo hermano de Haití dado que buena parte de la historia de Cuba, en la lucha por sus libertades, emergió en la geografía haitiana”, según el propio Lois García.

“La crónica de Nicolás Guillén, muestra de su profunda admiración al pueblo haitiano, original creación artística, tiende una mano, a la que Cuba se ha sumado en muchas ocasiones en las últimas décadas.

 “Un abrazo a esa isla cercana y distanciada  terriblemente,  a la que las grandes potencias han esclesclavizado”, a juicio de la académica Palmer.

Un llamado que expresa también otra generación de la que pertenecen los más jóvenes como el poeta Élite Tellote, nacido en 1976, y “quien al conmemorarse los 200 años de la independencia haitiana escribió el poema Una Bandera que Llora.

“¡Oh mi bandera!

 Tus hijos parten y te abandonan.

Se van a otros lugares buscando vida.

El pueblo que ha hecho tanto por sobrevivir está tan solo(…)

Pero el mundo entero ha cerrado los ojos ante tu infortunio”.

Taller internacional de Percusión y Danza

Volvemos a Santiago de cuba y paralelamente como el año pasado se está realizando este
“Taller internacional de Percusión y danza dentro del marco de este Festival internacional del Caribe“
Afrokuba estará presente con varios trabajos dedicados a la Rumba cubana como elemento de resistencia cultural conversando sobre dos importantísimas agrupaciones folkloricas matanceras que este año cumplen los 70 años de creada Los Muñequitos de Matanzas y los 65 años del Afrocuba de Matanzas.

(A continuación tres cápsulas la de promoción del proyecto etnovisual Afrokuba, la 2da aniversario 65 Afrocuba de Matanzas y la 3ra El 70 aniversario de la agrupación insigne de la rumba cubana “Los Muñequitos de Matanzas “