Homenaje a Eugenio Hernández Espinosa “El Papi”

Eugenio Hernández Espinosa «El Papi»

Palabras de despedida a Eugenio Hernández Espinosa, pronunciadas el 21 de octubre de 2022 en el Centro Cultural Bertolt Brecht por el dramaturgo Gerardo Fulleda León

La gran voz dramatúrgica de nuestra generación se instauró en el quehacer teatral profesional desde el estreno de esa clásica tragedia moderna que es “María Antonia”, la que nos conmovió a los cientos de espectadores que, una y otra vez, acudimos al Teatro Mella a presenciar a aquel espectáculo dirigido, magníficamente, por el gran actor y director que fue Roberto Blanco y que Hilda Oates, Samuel Claxton, Miguel Benavides e Isaura Mendoza, entre otros intérpretes, supieron encarnar en escena con auténtica intensidad la complejidad de sus roles. Al final de la función de estreno estallamos en un aplauso interminable, conmovidos como nunca ante la transgresora y excepcional brillantez de aquel suceso teatral.

 De forma tan magistral hacia su entrada en la dramaturgia de nuestro país una voz con alcance artístico semejante a la de un Lope de Vega contemporáneo, por su carácter eminentemente popular y su amplia producción literaria para ayudarnos a clarificar, desde la escena, en profundidad, las pasiones, encrucijadas y ensueños de una amplia porción significativa de nuestra sociedad.

 Pero no conforme con ello su trayectoria también, una y otra vez, tocó la Diana de los espectadores con espectáculos bajo su conducción como “Odebí el Cazador”, donde la magia del sincretismo cultural nuestro alcanzó una altura expresiva deslumbrante que nos ganó a todos los espectadores y al colectivo del Conjunto Folclórico Nacional de Cuba y al propio autor.

 Mas no fue suficiente y con un vigor inusitado y una visión proteica y desacralizada de nuestra realidad contemporánea tocó magistralmente en la Diana, con acierto crítico sobre nuestra cotidianidad de entonces en “Calixta Comité”. El texto más honesto, brillante y polémico que haya subido a escena en nuestro panorama teatral, en mucho tiempo.

 No a la saga nos supo deleitar con textos como “Mi socio Manolo”, “Emelina Cundiamor”, “Alto riesgo”, “Lagarto Pisabonito”, “El Venerable”, “La Balsa”, “Eclíptica, qué le pasa a esa mujer” y “Aedes Aegypti”. Y con la plasmación de algunos de sus textos y guiones de cine, que hablan a las claras de la trascendencia de este predestinado que aún seguirá siendo para nosotros nuestro Hermano Mayor, el Papi, más reconocido como Eugenio Hernández Espinosa.

Portada del libro: Algo Rojo en el Río

El adiós al padre de María Antonia

Por ABEL ROSALES GINARTE PARA AFROKUBA.NET

 El dramaturgo cubano Eugenio Hernández Espinosa, nos enseñó a respirar las tragedias cotidianas de la isla, acontecimientos que encarnan el sentimiento popular. Su mano creadora subió a los escenarios a voces, cuerpos y espíritus que definen el carácter de nuestra sociedad. Las tradiciones afrocubanas surgen en sus obras con fuerza inusitada. Teatro Caribeño lleva el rigor de su dedicación total. Los investigadores valoran su teatro cargado de una intensa preocupación social y un recurrente tono filosófico.

 Su muerte el 14 de octubre de 2022 llenó a La Habana de dolor, especialmente a sus vecinos del Cerro, la demarcación de la ciudad donde vino al mundo y dio vida a sus grandes obras teatrales. El estreno en 1967 en el teatro Mella de la capital de la isla de,  Maria Antonia, habría bastado para ganarse el cetro de los más grandes dramaturgos del país. María Antonia representa a muchas mujeres, a sus posibles tragedias personales y espirituales. 

 Aquel primer estreno de la obra, bajo la dirección de Roberto Blanco, música de Leo Brouwer y asesoría técnica de Rogelio Martínez Furé, selló para siempre su vínculo poderoso con las raíces de lo popular. “Más que espectador cómplice es un participante activo, con sensibilidad y experiencia vital nutridas por una y otra. Concepto y realización obran en María Antonia el milagro de trascender la subalternidad. De ahí la elocuencia de la palabra castellana en contrapunto con las voces venidas de África. Una María Antonia guerrera renace agigantada en el sacrificio de la sangre, convertida en uno de los imprescindibles personajes femeninos del teatro cubano”, dijo la crítica de arte y prestigiosa ensayista cubana, Graciela Pogolotti.

Eugenio Hernández con Hilda Oates

 Eugenio siempre sorprendió a sus colegas y al público. Cada creación se adentraba más en la cotidianidad del cubano. Mi socio Manolo, es otro clásico junto a Maria Antonia. Dos hombres, amigos, se reencuentran tras largos años de separación. Dos grandes personajes, marginados, con sus conflictos a flor de piel. Temas como la violencia, el racismo y el machismo rodean el mundo de Cheo y Manolo.

 La música popular y el baile completan una sólida puesta en escena. La escritora e investigadora Inés María Martiatu, estudiosa de la obra de Hernández Espinosa resume el valor de la mencionada obra: “Al tildar de marginales a ciertos sectores populares por su forma de hablar, de vestirse, beber, de manifestarse, por la pobreza de sus viviendas (…) se les niega su condición de trabajadores productores de riqueza, se les escatima su contribución económica, se desconoce una historia y una moral de lucha de clases y sobre todo, se les ataca en sus expresiones culturales todas que pasan a ser ilegítimas. Estos prejuicios se mezclan con una valoración donde no se tienen en cuenta la esencia contradictoria de esos personajes y su condición de indiscutible fuerza revolucionaria”.

 Alto riesgo, Lagarto pisabonito, Calixta Comité, Emelina Cundiamor y muchas otras piezas teatrales prestigian el legado de Eugenio Hernández. Inolvidable aquella frase de Emelina Cundiamor, donde hace gala de su sentido del humor y saca a la luz los sentimiento de una mujer negra, casada con Tibor Galarraga, un hombre negro que fue, como tantos cubanos, a estudiar a uno de los países del extinto campo socialista: “Mucho que te lavé, te planché, te cociné, para que fueras a la facultad. Toda tu carrera me la pasé dejando de ser yo para ser tú. Y yo no soy tu monopolio. ¿Me oyes? Ni tu esclava ni tu criada”. Para que su marido se haga ingeniero y brille en la esfera social, ella selló su destino con los quehaceres domésticos.

 El brillante dramaturgo cubano, Amado del Pino, valoró altamente el fuerte contenido social y el recurrente tono filosófico de la dramaturgia de Eugenio: “Definiciones sobre la vida, el destino del hombre y sus compromisos éticos abundan desde María Antonia hasta Calixta Comité. En Alto riesgo, uno de los más nobles valores podría estar en que, a pesar de que se asiste al enfrentamiento entre dos personajes bien disímiles, y con intereses visceralmente opuestos, el argumento permite que los dos ofrezcan interesantes conceptualizaciones”. 

 En Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Argentina, España y Francia, muchas de sus creaciones fascinaron al público. Del teatro, dos de sus obras saltaron a la cinematografía nacional. Mi socio Manolo, se convirtió en el filme, La vida inútil de mi socio Manolo, dirigido por Julio García Espinosa en 1989 y la mítica María Antonia, bajo la dirección de Sergio Giral en 1990 llenó los cines de Cuba. Inolvidable la interpretación de la gran actriz Alina Rodríguez en el papel de María Antonia.

 Eugenio es el padre de esa mulata rebelde que detuvo su rumba en algún solar de La Habana el 14 de octubre de 2022, para despedir a un habanero especial, a un cubano universal. A su despedida en el centro cultural Bertolt Brecht acudieron familiares y destacados actores como Amada Morado, Doris Gutiérrez, Néstor Jiménez y Bárbaro Marín. Y el pueblo, protagonista de las tragedias cotidianas de la isla que Eugenio Hernández Espinosa supo interpretar en sus obras, también llenó el salón. La isla toda dijo adiós mientras María Antonia, con lágrimas en los ojos, regresó al solar.

Desandan el África desde Cuba, Haití y el Caribe

Por Fidel Alejandro Manzanares Fernández

Emilia Díaz Chávez lleva apellidos hispánicos “falsos” porque tienen gen francófono en sus venas, aunque le suene a hispánicos. No son los mismos que trajeron sus abuelos en la segunda mitad del siglo pasado desde Haití.

 Su abuela, Rita Mensú, llegó primero a Guantánamo, para luego asentarse en el poblado de San Luis, en Santiago de Cuba, con apenas 13 años. Allá nació Emilia, aunque no había pasado un lustro cuando se vio crecer en La Jagua, otra comunidad del municipio Santa Cruz del Sur en Camagüey, repleta de descendientes de la tierra que divide al oeste, la isla de La Española.

Emilia Díaz Chávez

 “Los haitianos son tan herméticos en su cultura que prefirió quedarse hablando el creole, y su español siempre fue muy malo. Igual le pasó a mi madre”, nos cuenta Emilia de su abuela materna.

En su caso, no fue hasta el año 2015 que se hizo Hija Ilustre de Camagüey. La distinción refleja la magnitud de su obra artística, y su aporte desde que hace casi tres décadas dirigiera el grupo vocal Desandann; el mismo que en 2014  fuese merecedor del Premio Cubadisco por un fonograma grabado bajo el sello Colibrí.

Es una excelente conversadora, y cuando habla de temas familiares le desborda pasión y orgullo por el color negro divino del Caribe.

“Puedo decirte que mi madre es una adelantada al nuevo Código de las Familias en Cuba. No desistió y encontró los apellidos de su padre, que era realmente Shall.

“Y hay una historia curiosa. El analfabetismo era tal que el propio colono al no entender la pronunciación del haitiano, pues asoció Shall con Chávez, y así se quedó”.

Graduada en Dirección Coral, de la Escuela Nacional de Arte, en la década de los 80, la artista confiesa que incluso a ella se le van lapsus con lo del idioma. “Tengo a veces incluso problema con los artículos personales, y hasta me veo diciendo “la muchacho” y cosas así”. Se ríe mientras reflexiona  sobre el placer de sentirse cubana y también haitiana.

“Se tiene la percepción de que los haitianos son personas despreocupadas, vagabundas, sin sentido del vivir. Al menos eso siempre se creyó en Cuba en de décadas atrás. Pero puedo decirte que no es así. Ellos son tan arraigados que su estancia en Cuba siempre tuvo fecha de caducidad, querían levantar un capital y luego volver. Algo que realmente fue imposible”.

Emilia compara las condiciones de los trabajadores haitianos y jamaicanos a su llegada a la mayor de las Antillas a inicios del siglo XX.

“No podemos olvidar que primaban las empresas norteamericanas, entonces por el idioma tenían más oportunidades aquellos que llegaban de Jamaica. Eso lo lleva incluso a los de la comunidad angloparlantes a sentirse superiores y privilegiados, con una posición económica incluso superior a los haitiano. Y todo ello se sufrió mucho. Marcó diferencias”.

Pero a Emilia, al frente de Desandann, nada en lo pasado le produce motivos para detener la marcha. Siente la necesidad de comandar la nave denominada por muchos como la de “Los Embajadores de Buena Voluntad”.

“Cantamos en creole, que como idioma ya es reconocido por muchos países en el mundo. Hemos estado en decenas de naciones, y todas las del Caribe incluido. A cada rincón llevamos lo mejor de Cuba, que tienen como esencia la propia cultura haitiana.

“A Haití nadie le puede quitar lo baila’o. La primera República de negros. Ni Francia ni el resto del mundo perdona ese logro. Pero la propia discriminación, el olvido y la política hizo su papel en el estado socio-económico actual”.

Volvamos a su raíces que le hicieron la persona que es. ¿Cuánto le lega su abuela de la cultura haitiana?

“Me tocaba. Imagínate! El haitiano es muy hermético en todas las esferas, y la parte cultural igual. Comidas, formas de vestir , comportarse,  en su religión. “Entonces todo se traspola a los descendientes. Es complicado encontrar haitiano ateo. En lo esencial el haitiano es de iglesia, o se refugia en la santería. Siempre cree en algo. En ese ambiente se mueve. No nos quedaba de otra que desarrollarnos en el mismo”.

“Te digo más. Mi tía y mi madre practicaban religiones diferentes. Una era católica y la otra practicante de la religión más mundana. Pero el respeto siempre primó. En casa no se tocaban temas de discrepancias religiosas”.

En asuntos de creencias espirituales, con Emilia puedes conversar largo y tendido. Es rica en conocimiento más allá de lo artístico.

“Ya hemos hablado de Haití. Pero quiero apuntar que es el Vudú el que une a ese pueblo. Se cree que de África los que llegaron eran practicantes de la misma religión. Un error fatal. África es multicultural, diverso a más no poder. Con las creencias es lo mismo. Quienes llegaron a Haití profesaban distintas, y fue el Vudú la que los unió, e hizo que confluyera una sola idea: la libertad”.

Para seguir la pista de esta artista hay que permanecer en el diálogo con Haití.

“Fue en el año 1996 que el grupo estuvo allá por primera vez. Recuerdo que los funcionarios de Cultura en Cuba nos decían: “Vayan con zapatos y ropas cómodas”.

“Intuía que era un pueblo entonces que estaba en taparrabos. Pero al llegar lo que vimos fue un contraste enorme. Hay un Haití que vive en su gran mayoría en muy malas condiciones ,y otro en barrios que desde las lomas ve todo lo que pasa. Allá toman agua que traen de Ginebra y tienen tantos lujos como en París.

“Pudimos hospedarnos en hoteles de lujo. Uno que pertenecía al dueño de una orquesta de música. RAM se llama la agrupación. Espacios de alojamiento para escogidos. Pero igual nos presentamos en  lugares más humildes porque el arte une a los pueblos y ese siempre ha sido el objetivo”.

Esta premisa mencionada por Díaz la hace con una humildad admirable, a pesar de ser la líder de una agrupación que cuenta en su aval con ocho producciones, una de ellas nominada al Premio Grammy en 2003.

“Volvimos a ir consecutivamente, incluso alternamos las visitas a Haití con los viajes a los Estados Unidos. Y 2010 fue impactante. Terremoto que acabó de perjudicar a ese país. Hasta allá fuimos como parte de la brigada artística Martha Machado. Recuerdo que Eduardo Leyva, Kacho, estuvo con nosotros. Igual Fidel Castro también estuvo al tanto de nuestro trabajo. Con Fidel ha sido uno de los tres presidentes con los que he podido conversar. También dialogué con René Prevale (fallecido en 2017) y Jean Bertrand Aristide.

“Y si hablamos del manejo gubernamental… terrible, salvo los que mencioné; el resto, el dinero ha sido el móvil para gobernar. Se han enriquecido y no más. Aunque puedo decir que en materia social y cultural el acercamiento con el gobierno cubano les dio mucho a ese pueblo.

“Caracteriza además a esa cultura un patriarcado tremendo. Fíjese que es la mujer la que trabaja en su mayoría. Y cuando un hombre tiene más de una trabajando para él, se le ve con mayor estatus social”.

La experiencia de haber viajado todos los continentes llena a Dessandann de un importante currículum y reconocimiento.

“Desde Singapur hasta Canadá, Europa. No se dice mucho pero hemos recibido muchos premios más allá de la nominación al Grammy. En Canadá por ejemplo, dan los Premios Juno, muy significativos e importantes. Ni es nuestra misión hacer alardes . Nos enfocamos en defender nuestras raíces. Y cantar en creole nos ha traído igual muchas ventajas a la hora de comunicarnos a escala global.

“Desde lo artístico grabar con la prestigiosa flautista Jeanette Bunnett también nos abrió puertas. Es una artista con raíces caribeñas y nacida en Canadá. Ella ha sido un bastión para el grupo que solo se ha visto un tanto frenado por la Covid-19, si hablamos en materia de giras y presentaciones internacionales”.

Emilia Díaz Chávez

Emilia ante la pregunta de ¿Qué le faltaría a la comunidad haitiana para unirse? Responde:

“ Yo creo que: primero quedan muy pocos nativos, y lo que ha prevalecido es el deseo de viajar para hacer negocios y demás. Pero es nuestra misión preservar el legado cultural haitiano; el mismo que como ya expliqué: identifica a nuestra propia nacionalidad”.

Negra, cubana-haitiana conocedora de la cultura caribeña, es Emilia Díaz Chávez para mí una entrevistada de lujo. Una amante de lo más sagrado de Cuba, engendrado por las raíces del África, que en barcos trajeron a este lado del océano , para regarse como eterna diáspora a través de las voces de grupos como Dessandann.

 En el contexto actual. El reconocimiento desde el dinero fue el movil para que los gobernantes que toman el poder, en Haití fue el adevacle. Todos los presidentes de ses país ninguno miró al pueblo, excepto los partidos de corte como el de José Preval. Pues el resto. Nada de eso. Ellos dieron un respiro que fue el acercamiento a Cuba, con médicos y colaboración. Además en diferentes frentes sociales.

Los presidentes jamás se preocuparon ni de alcantarillados, ni nada público. No les interesaba.

Ay

Emilia Desandán. Nacida en un lugar que se llama el Paraíso que pertenece a San Louis, un municipio de Santiago de C.Vivíamos en la Jagua , en Santa Cruz, soy camagüeyana por inscripción. Soy desde el 2015 Hija Ilustre de esta Ciudad. Cuando me fueron a entregar la distinción me pasó similar a Adalberto Alvarez. La historiadora Elda Cento. Y me dice que no soy Hija Adoptiva, eres Hija Ilustre.

De ese poblado de la jagua me viene la descendencia. De esa zona del central estuvo el mayor asentamiento de haitinianos que trabajaban en la zafra, aunque estaban diseminados en todas las zonas del municipio.

Me crié con mi abuela Rita Mensú, que es nativa haitiana. Me crié con ella. Yo no tengo el Mensú porque es una historia bien larga. Se supone que fuera el segundo apellido de mi madre, pero mi abuela fue una haitinia muy fuerte. Uss hijos tuvioeron padres que no valían la pena. Ella tuvo a bien ponerle su apellido a sus hijos. O sea, ella estaba adelantada al actual Código de las Familias en Cuba. Aunque de allí viene en genes su descendencia. Aunque mis cuatro abuelos ninguno fue cubano.

Mi mamaá no nació en Haití, como ningún de  sus hermanos. Mi abuela llegó a la edad de 12 años. Con una tía llegó. Mi abuela es la primera oleada del 20. Ella llegó por oriente. Se asentaron en Guantánamo.

Al final no llevo el Mensú porque mi abuela siempre fue rebelde. Entonces mi madre cuando tuvo su independencia aunque tuvo que inscribirnos como Mensú como los apellidos de su madre, pero ella sabía que tenía un padre. MI mamá era Mensú Dimas, pero ella sabía que tenían otro apellido. Y quería conocer a su padre, que era de apellido Díaz. El apellido de mi papá. Aunque mi madre se quedó con el Mensú. Pero visionariamente se cambió el apellido. Su padre era realmente de apellido Shall. Con ese apellido pasó lo que ha pasado con todos los haitianos que llegaron. Era analfabetos. Entonces los hacían tomar el apelido del patrón. Pero sí conocía su nombre apellido y familia. Perdo cuando decían su apellido el que lo estaba recbiendo lo veía siempre de forma discriminatoria. En los años 20 el nivel de analfabestismo era brutal. Entonces cuando dijeron Shall no sabe el patrón cómo escribirlo, pues entonces se fueron por el Apellido Chévez, porque le sonaba Shall a Chávez. Entonces por parte de madre soy de apellido Chávez.

En mi familia, mi mamá tenía su hermana que se llevaban muy bien. Una era santera, y otra iba a la iglesia católica. Ellas no discutían de su afinidad religiosa. Esas discrepancias no las llevaba al plano personal. En la actualidad pasa eso en Haití y se convive con eso. Ahí se respeta incluso al Vudú por la connotación histórica.

“Hemos estado varias veces ahí. El de la iglesia lleva su camino que no es el del Vudú. La discrminación vino después con el Vudú, pero fue el elemento fundamental para llegar a esa independencia negra con aque lla Revolución contra el dominio francés. El Vudú fue aglutinador porque en Haití venían haitianos de diferentes manifestaciones religiosas, eso vino de Africa pero el Vudú los unió en se marcha por la independencia. No se dice pero Haití fue la primera República negra Fue el primer lugar que los esclavos dijeron: basta. Y huno muchos líderes que hoy deberían seguir de ejemplo. Eso nunca lo perdonó Napoleón Bonaparte.

En el año 1996 hicimos nuestro primer viaje a Haití con Martha Jean Claude que fue una cantante haitiana que estuvo mucho tiempo en Cuba .

Tengo que decir que el creol ganó la batalla hace menos de 214 con la revolución. El creol ganó la batalla hace 50 años cuando ha sido admitido como idioma de Haití, y hay varios países que ya hablan creol. DE hecho todos los países de la zona del Caribe no tienen el creol, pero si Martinica, Guadlupe, San Vicente. Además hay otros espacios que también se habla, y que hemos visitado. Hay un creol de base francesa y hay otro de base inglesa.

En mi casa se hablaba creol. Quiero decirte que mi abuela con 12 años de edad, siendo una esponja, se cerró tanto que siempre le costó hablar el español. Los haitianos tienden a cerrarse. Al menos aquellos mantuvieron herméticos. Revelaban muy poco de sus vida.

 MI madre falleción con 76 años, nació en el 1932, y nunca fue a Haití, y nació en Cuba, pero no hablaba bien el español. Lo hablaba , era cubana, pero se sentía más haitiana. Yo tengo 70 años, sin embargo hablaba mejor el creol, casi, y estando en la Escuela de Arte en la ENA, Dirección Coral, y se me iban mil cosas. 11 años fuera de casa estudiando, sin embargo luego que tengo que pensar bien cuando voy a emplear los artículos para referirse a las personas. A veces digo: “Sí, el muchacha…”

Para comprender haití tienes que meter en su historia poara no halar con superficialidad. Se ha tildado que el haitianao es descuidado , de andar andrajoso. Estamos hablando antes de la Revolción. Gente sin intereés de superación. Nada de eso es verdad. Acá con los haitianos ocurrió una sola cosa. Ellos salían de Haitií con la idea de venir ha hacer su dinero y regresar a su país. Razón por la cual usted se los encontraba con 80 años. Pero aún viejito está pensando en regresar. Esa es la razón por la que no les interesaba hacer casa con opulencia. Cuba era un trampolín. Su estancia en Cuba tenía una fecha de caducidad , una fecha de regreso. Lo que lastimosamente ninguno pudo cumplir ese objetivo. Muchos morían por la discriminación, nunca llegaban hacer ese capital. Morían en condiciones deprimentes.

Nuestros descendientes heredamos muchas cosas de este corte. Ellos viven muy herméticos.

En el contexto actual. El reconocimiento desde el dinero fue el movil para que los gobernantes que toman el poder, en Haití fue el adevacle. Todos los presidentes de ses país ninguno miró al pueblo, excepto los partidos de corte como el de José Preval. Pues el resto. Nada de eso. Ellos dieron un respiro que fue el acercamiento a Cuba, con médicos y colaboración. Además en diferentes frentes sociales.

Los presidentes jamás se preocuparon ni de alcantarillados, ni nada público. No les nteresaba.

“Qué encontró con la visita con Martha Jean Claude a Haití?

“Bueno, fuimos además del 1996, 99, 2000, 2008, 2010. Con el terremoto. El ministro de Cultura Abel prieto me llamó. EN 28 Años vocal Desandan es conocido. Quisieron conocer nuestra dispisición de ir a ayudar desde el punto de vista con la música que cura espirtualmente. Con ella podemos comunicarnos los pueblos. Dimos nuestra disposición. Además nos unimos con Cacho e hicimos trabajos con los damnificados. Vimos algo terrible.

En el 1996 vimo algo impresionante de Haití. Fuimos a ver un país con una economía deprimida, con una estructura social muy deprimente , desastrosa. Y producto de la misma discriminación a la que han sido sometida mi gente, porque también son mi gente, uno pensaba que ibas a encontrar un país solo caótico. Incluso una funcionaria de Cultura nos insistía en irnos cómodo. Pensabamos que ellos estaban en taparrabos. Pero al llegar ese año. Recorrimos lugares más humildes a unos cuantos kilómetros al sur. Lugares de donde llegaban la mayoría de haitianos que venían a Cuba.

Vi un contraste tremendo, pero además de la pobreza , fuimos a lugares con una opulencia enorme. Porque nos codiamos con artistas y gente que no tenía que ver con el pueblo. Dos capas alejadas. Hay millonario que viven como si estuviese en Europa. Toman agua de Francia y Ginebra. Casas en las alturas y donde no pasa nada de las locuras de los pobres. A los ricos no le scuadraba que la educación fuese popular, ni la educación. Esa es la verdad. Nosotros nos presentamos con la Orquesta RAM, de uno de las personas más millonarias de Haití. Vez como dominan todo el ámbito de los hoteles

Hemos estado en todos los continentes.

La mujer es la que lleva la mayor parte del trabajo. Porque los hombres se enorgullecen de qu tener más mujeres luchadoras. Una forma de explotar y esclavizar.

Supimos que la gente tomaba Haití a los negocios bien tarde. Íbamos en un momento que con 50 dolares llenabas una maleta. Sobre todo comprar en las calles. Los pobres no entran a las tiendas caras…

Rogelio Martínez Furé, al encuentro con sus ancestros

Por ABEL ROSALES GINARTE PARA AFROKUBA.NET

 Cuba agradece el legado del folclorista, etnologo, investigador y bailarín, Rogelio Martinez Furé, quien falleció en La Habana el 10 de octubre de 2022. Vino al mundo en la occidental provincia cubana de Matanzas tierra del danzón y la rumba donde la convergencia de ancestros mandingas, franceses, lucumíes, españoles y chinos le condujeron por el camino del estudio de las raíces y la identidad. Martínez Furé laboró desde su creación en el Instituto de Etnología y Folclor de la Academia de Ciencias de Cuba, se especializó en el estudio y divulgación de las influencias culturales africanas en América.

Martínez Furé

 La dedicación de Rogelio Martínez Furé cristalizó en una abundante producción literaria e investigativa en la que resaltan los libros, Poesía Anónima Africana, de 1968; Diálogos Imaginarios y Conjunto Folclórico Nacional de Cuba, de 1975, Mambisa-Palenque y Danza Nacional de Cuba. XX Aniversario 1959-1979, entre muchos otros. La poderosa colección Diwán Africano, sobre poetas de expresión francesa, portuguesa y africana, de la Unesco contó con su asesoría. Fue autor de piezas musicales, intérprete vocal del folclor cubano, brasileño e italiano. Poesía Anónima africana, recoge un poema revelador de su paso por este mundo titulado Oríki de Obatalá: “Él es paciente, no se enoja. Se sienta en silencio a juzgar. Nos ve aunque no esté mirando. Permanece en un lugar lejano, pero sus ojos están sobre el pueblo. El granero del cielo no podrá ser llenado. El anciano lleno de fuerza vital. Mata el novicio, y lo despierta para hacerle oir sus palabras. Dejamos el mundo al dueño del mundo. La muerte obra traviesa, hasta que él se lleva al niño. Él cabalga sobre un jorobado. Tiene su mano derecha. Tiende su mano izquierda. Se yergue junto a sus hijos y les deja triunfar. Los hace reir y ellos ríen”.

Despedida en la UNEAC a Martínez Furé

 La difusión de las tradiciones musicales y danzarias de origen africano en la isla tomaron fuerza gracias a la pasión fundacional de Martínez Furé en el Conjunto Folclórico Nacional. Los premios nacionales de Investigación Cultural en 2001, el de Danza en 2002 y el de Literatura en 2015 reverencian un legado imprescindible para la cultura nacional. Mereció también el título de Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte, la Universidad de las Artes de Cuba, la Medalla Alejo Carpentier y el Premio Internacional Fernando Ortiz.

 Colegas, familiares y admiradores asistieron a su despedida en la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba en La Habana. En la dimensión superior de los grandes de la cultura cubana Rogelio Martínez Furé acude al encuentro con sus ancestros, a los más hondo de la identidad nacional que él supo cimentar con sus investigaciones y talento. Como en el Oríki del Alafin de Oyo en el libro, Poesía Anónima Africana, un canto recorre el universo: “Hijo de la muerte, padre de todas las madres, rey de todos los reyes. Llevas la negrura del bosque como una vestidura real. Llevas la sangre de tus enemigos como una brillante corona”.

Wifredo Lam:  Centro Cultural George Pompidou.  Paris 2015

Por LÁZARA MENÉNDEZ*. PARA AFROKUBA.NET

 Del 30 de septiembre de 2015 al 16 de febrero del 2016 el Centro Pompidou exhibió una retrospectiva de la obra de Wifredo Lam   (8 dic. 1902. Sagua la Grande, Cuba -11 sep. 1982. París, Francia)  uno de los artistas cubanos más reconocidos  internacionalmente. Se preguntará el lector ¿por qué  pasado tanto tiempo volver sobre esa exposición? La memoria es caprichosa y pensando que en diciembre de este año se cumplirán 120  de su natalicio, que su obra fue el resultado de un intenso bregar por el mundo, que pidió que sus restos reposaran en Cuba recordé mi visita a esa exposición. Mucho placer sentí al ver de nuevo a La Jungla, (1942-1943), me extrañó no encontrar en una mega exposición como ésta  La Silla (1943), y quede paralizada ante Bodas (1947) y Belial, emperador de las  moscas (1948) que solo había conocido a través de reproducciones.

La Jungla, (1942-1943)

 En la retrospectiva dedicada al artista, curada por Catherine David,  se reunieron alrededor de trescientas piezas -pinturas, grabados, dibujos, cerámicas- pertenecientes a diferentes fondos  y diversos documentos de archivo–fotografías, cartas, cadáveres exquisitos- organizados según la ruta del tiempo; España 1923-1938;  París-Marsella 1938-1941; Cuba y las Américas 1941-1952; Paris-Caracas y La Habana-Albisola-Zurich 1952-1961; Paris y Albisola 1962-1982. La organización cronológica de la producción del artista y la intervención de documentos personales como parte de la secuencia fue, desde mi punto de vista, el mayor acierto de la exposición. La narrativa lineal que marca el tiempo le permitía al receptor entrenado corroborar juicios, tesis, posturas estéticas con respecto a la obra sin la expresa o manifiesta intención del equipo curatorial de conducir la percepción en una dirección determinada. Y al resto del  público podía disfrutar de una visión global de la obra de este creador.

 Su obra cuenta con una fortuna crítica extraordinaria y para él como para todo gran artista no hay etiquetas que valgan.  Muchos de los estudios acerca de la figura de Wifredo Lam  se han debatido entre colocarlo en un surrealismo euro-latinoamericanista,  un africanismo sin fronteras, o un afrocubanismo, vulgar y ramplón. Lydia Cabrera en: «Un gran pintor: Wifredo Lam», publicado en 1942 en el Diario de la Marina, llamaba la atención que en la obra de Lam “…no hay palmeras, ni ceibas, ni piñas, ni congas, ni nada típico, descriptivo, psicológico o anecdótico…” con lo cual está cerrando la puerta al exotismo y a una asunción de lo cubano superficial y mañosa.

 Al salir del Pompidou estaba más fascinada con la obra de Wifredo Lam, grande entre los grandes. La muestra lograba una seducción especial, sin embargo, un cierto sabor amargo me incomodó y es que en la exposición Cuba es presentada como un accidente en la vida de Wifredo Lam. Esa sensación se disipó rápidamente, pues otro asalto de la memoria me hizo sonreír socarronamente; en 2002 para la exposición del centenario realizada en Cuba me había permitido reflexionar acerca de la deconstrucción, fragmentación y atomización del objeto artístico en la obra del artista y plantear que si Lam sedimentó su compromiso de autenticidad en el culto a la autonomía del arte, esto corrió parejo a la autonomía del conocimiento científico respecto a los prejuicios y a la conducta respecto a la moral establecida en virtud de las emancipaciones disciplinares; su pintura, según sus propias palabras, podía devenir un acto de descolonización porque su discurso se nutrió de las realizaciones del «otro» cultural situado en África, Oceanía, el Caribe y Cuba con la correspondiente recolocación epistemológica del objeto estético. Me retraté frente al gran letrero que anunciaba la exposición y me fui a buscar el metro.

La Habana, 15 de octubre de 2022

*Lázara Menéndez es historiadora del arte, escritora, profesora e investigadora cubana. Graduada en Historia del Arte, Dra. en Ciencias sobre Arte, Profesora Titular de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba, Miembro de la UNEAC.

Día de la Cultura Cubana, 20 de octubre 2022

Wifredo Lam es una figura imprescindible en la cultura afrocaribeña

El rompimiento va de la pluma de una de las mas importantes etnólogas de Cuba, la Dra. Lazara Menéndez Vásquez quien entre su sostenido y  brillante recorrido intelectual apuntamos sus inicios en la labor pedagógica al sustituir  en calidad de asistente personal en la cátedra de Arte africano y Culturas negras en Cuba en la Universidad de la Habana en su viaje a África a su mentor el ilustre Argeliers León Pérez (1918-1991)  para mi criterio padre de la etnomusicologia cubana y fundador de la Cátedra de musicología cubana en la Universidad de las Artes de Cuba junto a su entrañable Tete Linares. Argeliers ingenió una de las células mas proliferas en la historia de la cultura cubana que dio continuidad a las enseñanzas de Fernando Ortiz, me refiero al departamento de  Folclor del Teatro Nacional de Cuba.

La reseña de la Dra. Menéndez se refiere a la Exposición GRAN RETROSPECTIVA A WIFREDO LAM que dedicó el Centre Pompidou de Paris a su obra, por primera vez, una retrospectiva a la obra de Lam a través de casi trescientas obras —pinturas, dibujos, grabados, cerámicas—, completado con archivos, documentos y fotografías que dejan constancia de una vida de militancia en un siglo de estremecimientos.

Curada por Catherine Davis, la exposición es la primera gran retrospectiva dedicada al artista cubano desde la celebrada por el Museo de Arte Moderno (MoMA), en Nueva York, en 1983, un año después de su fallecimiento. Tras su paso por el Centre Pompidou, la exposición se mostró en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, del 12 de abril al 15 de agosto de 2016, y en la Tate Modern de Londres, del 14 de septiembre de 2016 al 8 de enero de 2017.

La muestra en el Pompidou ofrece un recorrido cronólogico-geográfico sin precedentes por la obra del artista: España, 1923-1938; París-Marsella, 1938-1941; Cuba y las Américas, 1941-1952; París, Caracas, La Habana, Albissola, Zurich, 1952-1961; París y Albissola, 1962-1982. 

La retrospectiva cuenta con el préstamo excepcional de La Jungla (1943), la obra insignia del artista, perteneciente a la colección del MoMA.

Gracias a su llamada de atención pude asistir y balancearme entre sus obras únicas y observar en primera persona la magnitud de este pintor de Sagua la Grande, territorio del centro de Cuba, con con raíces africanas y chinas.

Contamos, gracias a la labor de investigación del periodista santiaguero Abel Rosales Ginarte, con un podcast que contiene el fragmento de una entrevista realizada al gran pintor cubano en Radio Habana Cuba. Espero  disfruten al escuchar al genio convertido en ser humano a través de su cálida voz y elocuente verbo.

Miguel Ángel Garcia Velasco, director del proyecto Afrokuba visita la muestra de la obra de Wifredo Lam en Paris, Francia

Rostros de la Afrodescendencia

ROSTROS DE LA AFRODESCENDENCIA es el capítulo que inaugura el proyecto etnovisual Afrokuba como espacio de divulgación y promoción del quehacer creativo de personalidades afrodescendientes de nuestro país y del Caribe . Y lo hacemos justamente el 20 de Octubre Dia de la cultura patria como homenaje a todos aquellos que han vivido por y para el regocijo espiritual e intelectual de nuestro pueblo.

Los periodistas que abrazan esta idea trabajan a través sus entrevistas mezclando periodismo con etnología, y mucho desearíamos que al final se pudiera lograr una compilación con estas opiniones que formaran una especie de corpus conceptual sobre del término afrodescendiente a largo plazo. Además se sigue el principio del Proyecto Audiovisual, entrevistas vertidas en podcast, imágenes de video y fotos, para llegar con mayor utilidad a la manera en que la juventud de hoy accede a la información.

Hemos considerado que para comenzar este capítulo no habría mejor comienzo que refrescar la reflexión de nuestro sabio universal el habanero Don Fernando Ortiz Fernandez(1881-1969) cuando comenzaba sus investigaciones sobre la sociedad cubana de entonces.

Don Fernando relato categoriacamente su encuentro con el negro y ahi les dejamos con sus palabras originales :“…….. Apenas regresé de mis años universitarios en el extranjero, me puse a escudriñar la vida cubana y enseguida me salió al paso el negro. Era natural que así fuera. Sin el negro Cuba no sería Cuba […] Era preciso estudiar ese factor integrante de Cuba; pero nadie lo había estudiado y hasta parecía como si nadie lo quisiera estudiar. Para unos ello no merecía la pena; para otros era muy propenso a conflictos y disgustos; para otros era evocar culpas inconfesadas y castigar la conciencia; cuando menos, el estudio del negro era tarea harto trabajosa, propicia a las burlas y no daba dinero. […] del negro como ser humano, de su espíritu, de su historia, de sus antepasados, de sus lenguajes, de sus artes, de sus valores positivos y de sus posibilidades sociales… nada. Hasta hablar en público del negro era cosa peligrosa, que sólo podía hacerse a hurtadillas y con rebozo, como tratar de la sífilis […] Hasta parecía que el mismo negro, y especialmente el mulato, querían olvidarse de sí mismos y renegar de su raza […] Pero impulsado por mis aficiones, me reafirmé en mi propósito y me puse a estudiar enseguida lo que entonces […] me pareció más característico del elemento de color en Cuba, o sea el misterio de las sociedades secretas de oriundez africana que son supervivientes en nuestra tierra.

En 1906 publiqué mi primer libro, un breve ensayo de investigación elemental acerca de las supervivencias religiosas y mágicas de las culturas africanas en Cuba, tales como eran en realidad y no como eran aquí tenidas […]

En ese libro introduje el uso del vocablo afrocubano, el cual evita los riesgos de emplear voces de acepciones prejuiciadas y expresaba con exactitud la dualidad originaria de los fenómenos sociales que nos proponíamos estudiar […]

Don Fernando Ortiz Fernandez

¿A quien se denomina afrodescendiente ?

El vocablo afrodescendiente hace alusión a personas nacidas fuera de África que tienen antepasados de dicho continente, distinguidos esencialmente por el color de su piel. También se denomina de esa manera a todos los pueblos y personas descendientes de la diáspora africana en el mundo. Para el caso de América Latina y el Caribe, el concepto se refiere a las distintas culturas “negras” o “morenas” descendientes de personas africanas esclavizadas que llegaron al continente, debido al auge del comercio de personas a través del Atlántico desde el siglo XVI hasta el XIX.

Son la minoría más invisibilizada de América Latina, formada por unas 133 millones de personas, y la mayoría está concentrada en Brasil, Venezuela, Colombia, Cuba, México y Ecuador, de acuerdo un nuevo informe del Banco Mundial. En la actualidad, los afrodescendientes constituyen una población altamente heterogénea y están distribuidos de forma desigual en la región, pero comparten una larga historia de desplazamiento y exclusión.

A pesar de los grandes avances de la década pasada, los afrodescendientes aún están sobrerrepresentados entre los pobres y subrepresentados en posiciones decisiorias tanto en el sector público como en el privado.

Miguel Angel Garcia Velasco

Director Proyecto Etnovisual Afrokuba

Comité cubano de la Ruta del Esclavo:

resistencia, libertad y patrimonio